Mica Viciconte decidió celebrar sus 37 años con un plan muy distinto al que suele elegir para sus cumpleaños. Esta vez, lejos de las grandes producciones y de las fiestas multitudinarias, la panelista armó una escapada a Villa La Angostura junto a Fabián Cubero, su hijo Luca y un grupo reducido de amigos.
El festejo tuvo como escenario principal los paisajes del sur, con el lago, las montañas y el aire patagónico como parte central de la experiencia. Mica Viciconte compartió varias imágenes en sus redes sociales y dejó ver que el cumpleaños estuvo marcado por una energía más familiar, relajada y conectada con la naturaleza.
Uno de los momentos más destacados fue el paseo en barco, donde el grupo disfrutó de una jornada completa entre brindis, comida y vistas imponentes. A bordo, la ex Combate se mostró sonriente y cómoda, rodeada de sus afectos más cercanos, en una celebración que cambió el ruido de los grandes eventos por un clima mucho más íntimo.
Durante la navegación también hubo espacio para bajar a la costa, recorrer algunos rincones del paisaje y seguir compartiendo fotos frente al lago. En una de esas postales, Mica Viciconte resumió el espíritu del viaje con una frase breve pero contundente: “Dame esto toda la vida”.
Luca fue otro de los grandes protagonistas del festejo. Bien abrigado para el frío del sur, el hijo de la panelista y Fabián Cubero apareció en varias imágenes acompañando a sus padres, ya sea en el barco, durante las caminatas o en los momentos de descanso junto al grupo.
El grupo también compartió largas sobremesas, brindis y momentos distendidos frente al agua. Fabián Cubero acompañó a la panelista durante toda la escapada, en una celebración que combinó descanso, familia y amigos. Sin embargo, un detalle no pasó inadvertido: no se vio a Sienna, Allegra e Indiana Cubero, las hijas que el exfutbolista tuvo con Nicole Neumann.
Con ese cambio de formato, el cumpleaños de Mica Viciconte terminó teniendo una impronta diferente. No hubo grandes despliegues ni una producción cargada, sino un plan patagónico donde el lujo estuvo en navegar, mirar el lago, compartir una mesa y celebrar en un círculo mucho más chico.