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Así vive Jerónimo, el hijo de Julián Weich, en una casa de barro de dos pisos en Córdoba

El joven dejó atrás la vida urbana para apostar por un proyecto sustentable, rodeado de naturaleza y con una particular propuesta turística.

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Sabado, 12 de septiembre de 2026 a las 11:33
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La vida del hijo de Julián Weich

Jerónimo Weich tomó una decisión que cambió por completo su manera de vivir. A los 19 años dejó Buenos Aires y se instaló en Córdoba, donde junto a su pareja, Ailuz Celeste, comenzó a construir un proyecto basado en la sustentabilidad, el contacto con la naturaleza y una vida alejada del ritmo de las grandes ciudades.

El hijo de Julián Weich mostró detalles de su hogar durante una entrevista con Living in Paz, un programa de YouTube dedicado a recorrer proyectos de vida sustentables. Allí explicó que su transformación fue gradual: "Esto no fue de un día para el otro. Fue un proceso largo, de muchos viajes, de muchas preguntas y de empezar a darme cuenta de que necesitaba otra cosa".

La vivienda fue levantada con materiales naturales y se convirtió en uno de los pilares del proyecto que Jerónimo comparte con Ailuz. "Yo crecí con muchos privilegios y durante mucho tiempo pensé que esa era la forma normal de vivir, pero algo ahí no me cerraba", contó. También explicó que conocer otras culturas lo llevó a cuestionarse sus hábitos y buscar una vida con menos consumo.

Para la pareja, la sustentabilidad excede las características de la construcción. "Para nosotros la sustentabilidad no es solo una casa de barro, es una forma de pensar cómo vivimos, qué consumimos y qué impacto generamos", explicó Ailuz Celeste. En ese sentido, la propiedad funciona con energía solar, mientras que ambos buscan aprovechar los recursos disponibles en el lugar.

Otro de los espacios que forma parte de la experiencia es la huerta, de donde obtienen buena parte de los alimentos que consumen. "Gran parte de lo que comemos sale de acá. No es autosuficiencia total, pero sí una forma de reconectar con lo que consumimos", señaló Jerónimo. Y agregó: "Esto no lo podría haber hecho solo. Ailu es mi compañera de vida y de proyecto, y todo lo pensamos entre los dos".

El proyecto también se transformó en una propuesta turística. Dentro de Casa Mora, en la zona de Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Jerónimo desarrolló Casa Pavoreal, una vivienda destinada al alquiler temporario para quienes quieran experimentar este particular estilo de vida en medio de la naturaleza.

La vida del hijo de Julián Weich

Uno de los grandes atractivos del lugar es su biopiscina, construida a partir de un tanque australiano y diseñada para funcionar sin los sistemas tradicionales de filtrado. "No tiene bomba ni filtro. Esto es un camalote. Esas raíces son las que hacen el proceso de filtrado del agua", explicó el hijo de Julián Weich al mostrar cómo funciona el particular sistema.

La piscina cuenta con distintas especies vegetales y hasta peces que ayudan a mantener el ecosistema. "Acá hay 10 tipos de plantas distintas: hay repollito del agua, hay camalote, hay lirio, hay nenúfar. También hay mojarritas que trajimos del arroyo para encargarse de la parte de los mosquitos y las larvas", describió Jerónimo. "No es que encontramos la fórmula perfecta, es la que hoy nos hace sentido a nosotros", resumió.

La vida del hijo de Julián Weich

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