Barby Franco no se guardó nada al hablar del presente de Flor Peña tras el escándalo en Luzu. En medio de la demanda contra Nico Occhiato, la modelo apuntó directamente contra Marley y cuestionó la falta de respaldo público del conductor.
El primer foco estuvo puesto en el reclamo económico que llevará adelante Fernando Burlando en representación de la actriz. Para Barby Franco, la cifra planteada no alcanza frente al daño que, según ella, atraviesa su amiga: “Te digo la verdad, para mí se quedó corto por cómo está hoy psicológicamente Flor Peña. No soy abogada, pero 600 millones de pesos para mí podrían haber pedido”.
La parte más filosa llegó cuando le preguntaron por Marley, señalado por no haber salido a defender públicamente a la actriz después de su salida de El show del verano. “Sí, son muy amigos ellos. Creo que ella dijo que hablaron por privado. Pero públicamente, como amigo, un tibio. Un papelón, ¿o no?”, lanzó sin vueltas.
Lejos de bajar el tono, la modelo insistió en que, ante una situación así, el acompañamiento privado no era suficiente. “Como amigo salís a bancar...”, remarcó, dejando en claro que esperaba otro tipo de gesto por parte del conductor, especialmente por el vínculo de años que mantiene con Flor Peña.
En ese mismo sentido, Barby Franco contó cómo están acompañando a la actriz desde su círculo más cercano. “Somos amigos desde hace muchos años con Flor. Obviamente está muy mal, pero tratamos de acompañarla en lo emocional, y Fernando también en lo técnico”, explicó sobre el rol de Burlando en el caso.
La modelo también apuntó contra Nico Occhiato por la manera en que resolvió la crisis dentro de Luzu. “Fue muy apresurado. ¿Cuántas veces en la tele han matado gente y ningún líder, ningún jefe ha echado a su empleado? Ninguno. Siempre como que se los banca. Me pareció como muy apresurado, muy acelerado. Como que optó por su fanatismo antes que por una primera figura y una empleada”, cuestionó.
Con esas declaraciones, Barby Franco reavivó el conflicto alrededor de la salida de Flor Peña y sumó presión sobre quienes eligieron mantenerse al margen. Su enojo no solo apuntó a la decisión de Luzu, sino también al silencio de Marley, a quien expuso como una figura cercana que, para ella, no estuvo a la altura del momento.