Diego Ramos habló desde un dolor todavía difícil de acomodar. Tras la muerte de Ernestina Pais, el actor reveló cómo había visto a su compañera de elenco en los días previos al accidente y contó qué ocurrió cuando todos comenzaron a preocuparse por su ausencia.
El impacto fue inmediato para quienes la esperaban en la función de El divorcio del año. “Está todo el mundo muy shockeado, imaginate nosotros que la estábamos esperando el viernes en la función y nos enteramos ahí”, expresó Ramos en Bondi Live, al reconstruir el desconcierto que atravesó al grupo.
En medio de las versiones que circularon, Diego Ramos también quiso aclarar un punto clave sobre aquella noche. “Ella no estaba llegando tarde cuando sucedió, no es que se apuró. No sé qué quiso hacer”, señaló. Luego explicó cómo empezó la alarma dentro del elenco: “A José María Muscari le manda un mensaje una periodista preguntándole si sabía algo de Ernestina y el accidente, y ahí es cuando José la empezó a llamar”.
La incertidumbre creció porque, al principio, nadie tenía una confirmación precisa. “En realidad le avisaron de un supuesto accidente con un auto y estábamos todos chequeando si era el auto de ella”, recordó el actor. En esa búsqueda desesperada de datos, también intentaron comunicarse con el hijo de la conductora: “Estuvimos llamando al hijo, que tampoco sabía y se fue a su casa. Después lo llamamos y nos dijo que estaba la policía”.
El vínculo con Benicio también formaba parte de la dinámica cotidiana de la obra. “Yo tuve que hablar con Benicio, él era muy presente en la gira”, contó Ramos, todavía movilizado por la dimensión familiar de la tragedia. “La verdad que tristísimo y súper inesperado”, agregó, al intentar poner en palabras el golpe que significó la noticia para todos.
Más allá del desconcierto, el actor eligió detenerse en la imagen que conservaba de Ernestina Pais. “Hace más de 30 años que la conocía, hasta el jueves nos estuvimos riendo”, recordó. Para él, ese costado luminoso quedó como una marca central de su paso por la vida de quienes la rodearon: “Que alguien deje como legado la sonrisa y hacer sentir bien a la gente me parece importantísimo”.
Sobre los días previos al accidente, Diego Ramos fue claro y dejó una definición que volvió todavía más conmovedor el recuerdo. “Me sumé hace muy poco como un reemplazo y la veía a ella feliz mirando a sus compañeros. Muy presente, de verdad estaba feliz y plena”, aseguró. Ese retrato íntimo quedó como una de las últimas postales de Ernestina: rodeada de trabajo, afecto y risas compartidas hasta apenas horas antes de la tragedia.