Lola Tomaszeuski dejó Gran Hermano después de perder el versus con Brian Sarmiento y su salida no solo movió a la casa por el impacto del resultado. También dejó abierto un tema que venía creciendo desde hacía días alrededor de su vínculo con Manuel Ibero, una relación que dentro del reality se había leído con carga afectiva, cercanía física y un nivel de conexión que alimentó versiones de romance.
Antes de cruzar la puerta, la barilochense se despidió de sus compañeros con un mensaje que mezcló emoción y deseo de revancha. “Antes de irme quiero decirles algo. Sigan dándolo todo, fue un gusto conocerlos a todos y obvio que voy a dar todo para volver”, les dijo, en una salida que golpeó especialmente a Manu, quien no pudo contener el llanto al verla irse.
Esa reacción de Manuel Ibero reforzó todavía más la idea de que entre ellos había algo más que afinidad dentro del juego. Sin embargo, ya afuera de la casa, Lola Tomaszeuski eligió ordenar ese vínculo con una explicación bastante más precisa. Lo hizo en La Cumbre, el ciclo de Streams Telefe, donde habló de su eliminación, hizo autocrítica sobre su paso por el programa y también se metió de lleno en el tema que más comentarios generaba.
Allí, la exjugadora reconoció que con Manuel Ibero tuvo una cercanía distinta a la que construyó con el resto. “Con Manu me pasó que conecté mucho más que con otras personas adentro. Me gustaba estar con él, sus abrazos, sentirme acompañada y no estar sola cuando los demás me criticaban. Me sentía relajada y no fue estrategia, me partió verlo así llorando cuando salí”, explicó Lola Tomaszeuski, dejando en claro que el lazo existió y que no fue una actuación pensada para el juego.
Esa parte de su relato dejó ver que el vínculo fue real en términos emocionales, sobre todo en una convivencia donde las alianzas, la soledad y la contención pesan el doble. Pero después de reconocer esa cercanía, la barilochense también marcó un límite muy concreto sobre cómo lee esa relación fuera del reality y qué lugar le da en su vida sentimental.
En ese mismo programa, Lola Tomaszeuski fue terminante al desmentir cualquier posibilidad amorosa con él. “No me gustaba ni me gusta Manu. No estaría con él afuera de la casa estando o no de novia. Si mi novio me deja porque le molestó algo, tampoco estaría con él”, afirmó. La frase fue directa y terminó de bajar a tierra una historia que, vista desde afuera, había tomado un volumen más romántico del que ella misma estaba dispuesta a reconocer.
Así, su eliminación dejó dos definiciones fuertes en una misma noche: por un lado, el cierre de su paso por Gran Hermano; por otro, la caída de una de las lecturas más instaladas sobre su intimidad en la casa. Lola Tomaszeuski confirmó que con Manu hubo compañía, refugio y conexión, pero también dejó en claro que, para ella, eso no alcanza para hablar de amor ni mucho menos de una relación afuera.