Oriana Sabatini presentó Podría quedarme acá en la Feria del Libro y abrió una zona muy personal de su proceso creativo. La artista contó que la escritura de su primera novela estuvo marcada por sus embarazos, la pérdida que atravesó y el nacimiento de Gia, experiencias que terminaron filtrándose en la historia.
La charla permitió conocer qué había detrás de Ariana, la protagonista del libro, y cuánto de ese universo dialogaba con su propia vida. Sin esquivar el costado más sensible, Oriana Sabatini explicó que los dos años de escritura no fueron lineales, sino atravesados por momentos donde crear también implicaba enfrentarse a emociones difíciles.
"Arranqué este libro sin estar embarazada, hace dos años. De hecho fue muy loco porque estuve embarazada dos veces escribiendo este libro. La vida y la muerte me estuvieron rodeando constantemente mientras escribía esta historia. Me pasó que las dos veces que estaba embarazada me costaba encontrar ese lugar para sentarme a escribir sobre la muerte, sobre el dolor", contó frente al público.
Ese contraste entre lo que vivía y lo que necesitaba narrar se volvió uno de los ejes más profundos de la novela. Oriana Sabatini recordó una escena puntual de ese proceso: "Me acuerdo que la primera vez que estuve embarazada me senté en la casa de mis papás, el día estaba hermoso y no quería sentarme a escribir sobre la muerte".
La escritora reconoció que, justamente, no escaparle a ese malestar terminó empujando la historia hacia lugares más verdaderos. "Empujarme a esos lugares es un poco lo que hizo que después salieran esas cosas en la novela", expresó. Y también marcó que el libro no se limita a un vínculo romántico: "Más allá de que haya una historia de amor sexoafectiva, creo que también hay una gran historia de amor de Ariana (personaje principal) con sus padres".
La maternidad, según explicó, también modificó su forma de mirar la ficción y su propia historia. "Obviamente que la maternidad me interpeló de una manera muy diferente escribiendo este libro, porque yo encima parí una hija, que no es dato menor. Una se pone a pensar qué es lo que le quiere dejar a su hija. ¿Le voy a enseñar las cosas que a Ariana le enseñaron? ¿Voy a repetir los mismos patrones que repetimos todas las mujeres? Te dediques al entretenimiento o no, estamos todas regidas por las mismas leyes".
Hacia el final, la artista dejó una reflexión que conectó la novela con su presente como madre. "El libro me hizo cuestionarme y ponerme a pensar qué le quiero dejar a mi hija. Saber también que me voy a equivocar, la historia de Ariana con sus padres es muy inspiradora en ese sentido", cerró. Así, la presentación dejó de ser solo un lanzamiento literario y se transformó en una confesión sobre duelo, vida y herencia.