Un supuesto comentario de Darío Giordano sobre Romina Yan quedó en el centro de un relato que Ángel de Brito difundió en LAM. Según la persona que le escribió al conductor, el productor habría convertido la posibilidad de conquistar a la actriz en una apuesta frente a sus compañeros de la etapa teatral de Chiquititas.
El remitente afirmó que estaba en el teatro cuando se habría producido el episodio. Al reproducir ese mensaje, De Brito atribuyó a Darío Giordano esta frase sobre Romina Yan: “Les apuesto a que me la levanto a la gorda y me caso”. La versión situaba esas palabras ante personas que compartían el ámbito de trabajo con el productor.
La difusión de esta historia llegó después de que Valentín Yankelevich, hijo de Giordano, denunciara haber sufrido violencia durante su infancia. En LAM, por América, el conductor contó que comenzó a recibir mensajes de antiguos compañeros del productor: “Desde técnicos hasta artística, todos me hablan peste de Giordano, como compañero”.
Entre los contactos que mencionó, De Brito incluyó a personas que habían trabajado en la versión teatral del proyecto. Para presentar la anécdota, anunció: “Hoy me escribieron del elenco y productores de Chiquititas en el teatro para contarme una historia que es tremenda”. Ese fue el origen que le atribuyó al relato sobre la supuesta apuesta que leyó durante el programa.
Otra de las referencias estuvo relacionada con la trayectoria laboral de Darío Giordano y su relación con Romina Yan. El periodista señaló: “Me decían que a partir de su romance con Romina obviamente, le dan un cargo importante en Telefe”.
Al referirse al conocimiento que habría existido dentro del entorno laboral, De Brito sostuvo: “Lo sabía todo el mundo. Los productores, la jefa de prensa, Facundo Arana, así millones de cosas que ocurrían todo el tiempo”. Los nombres formaron parte de su enumeración sobre las personas que, según afirmó, conocían algunas de las situaciones mencionadas en esos relatos.
El testimonio también aludió a presuntas tensiones durante el rodaje de la película de Chiquititas en Villa La Angostura. Para explicar por qué algunos trabajadores evitaban intervenir, señaló el temor a sufrir consecuencias laborales. Ese aspecto agregó otra dimensión a la historia: el margen que sentían tener quienes trabajaban con el productor para cuestionar lo que ocurría.