Darío Giordano eligió un comunicado para dar su primera respuesta pública al testimonio de Valentín Yankelevich sobre la violencia que aseguró haber sufrido de su padre durante la infancia. El escrito, enviado a Ángel de Brito y leído en LAM, incluyó una negativa a esas acusaciones y una reflexión sobre cómo se cuenta la historia familiar.
Uno de los pasajes estuvo dirigido a la desigualdad que, según Darío Giordano, existe para hacer oír su versión: “Hay personas poderosas que tienen la posibilidad de instalar su versión de una historia, otras, como yo, apenas tenemos nuestra palabra”. El empresario no identificó a quiénes se refería ni dio nombres al formular ese cuestionamiento.
Las declaraciones de su hijo habían expuesto una etapa posterior a la muerte de Romina Yan. Valentín Yankelevich contó que él y su hermano Franco padecieron golpes, gritos, encierros y maltrato psicológico en su casa. También relató que Gustavo, su abuelo materno, les creyó y los acompañó a denunciar lo que ocurría, después de lo cual dejaron de vivir con su padre.
La pérdida de su esposa, ocurrida en 2010, fue uno de los ejes del descargo. Giordano sostuvo: “En el momento de mayor vulnerabilidad de mi vida, cuando intentaba reconstruir una familia, atravesada por una ausencia irreparable, también me encontré teniendo que defender mi lugar como padre. Y no siempre fue en igualdad de condiciones”. Así describió su propia experiencia en aquellos años.
Sobre los episodios denunciados, Darío Giordano expresó: “Hoy me encuentro frente a acusaciones públicas de una gravedad enorme que me producen un profundo dolor. Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”. La negativa abarcó tanto el período anterior como el posterior a la muerte de la actriz.
El testimonio de Valentín Yankelevich también había sido acompañado por las palabras de su abuelo. Gustavo recordó que Cris Morena fue la primera en advertir que algo pasaba y que Franco le pidió mudarse con él antes de contarle las agresiones que atribuía a su padre. El productor explicó cómo esas conversaciones lo llevaron a buscar ayuda para proteger a sus nietos.
En su comunicado, el empresario expresó el deseo de tratar las diferencias familiares en privado. Esa fue la salida que planteó después de que los relatos de su hijo y de Gustavo llegaran al público. Su intervención dejó expuesta su postura frente a las acusaciones, mientras reservó para la intimidad la conversación que dijo querer mantener con su familia.