El escándalo que involucra a Santiago Maratea sumó un nuevo capítulo después de su explosivo enfrentamiento con Josefina "la China" Ansa en PH, Podemos Hablar. Esta vez, quien decidió romper el silencio fue Natalí Rodríguez, la mujer que cuestiona el manejo de una de las colectas solidarias del influencer y que explicó cuáles son sus principales reclamos.
En diálogo con Primicias Ya, Rodríguez aclaró que su intervención comenzó a partir de los pedidos de quienes habían colaborado económicamente con la campaña destinada a reconstruir El Refugio de Eli, ubicado en Adrogué. "Llego a esto a pedido de la gente que donó para esta colecta porque no tenía respuestas desde hacía años", explicó al justificar por qué decidió involucrarse en el tema.
Según su relato, después de no conseguir explicaciones sobre el destino de los fondos, comenzó a reclamar públicamente una rendición de cuentas. "A partir de ahí le pedí públicamente a Maratea que nos cuente en qué se había gastado el dinero, porque hicieron dos colectas para este refugio y el objetivo no se ve reflejado en lo construido hoy para Eli y su familia. Por supuesto que no hay nada para los animales", sostuvo.
Uno de los puntos que más cuestionó Natalí Rodríguez tiene que ver con las condiciones en las que habría quedado la vivienda de Eli. "Le entregaron una casa vacía, sin muebles ni nada", aseguró. También mencionó que Santiago Maratea había mostrado que, con una segunda recaudación, se había comprado un horno eléctrico para la mujer, aunque afirmó que ese elemento nunca llegó a destino.
La denunciante también hizo hincapié en las características de la construcción. Según contó, Eli había solicitado un techo de losa por las condiciones climáticas de la zona, que limita con un arroyo y suele sufrir fuertes vientos durante los temporales. Sin embargo, aseguró que ese pedido no fue contemplado y cuestionó que el proyecto no cumpliera con las necesidades planteadas originalmente.
Además, Rodríguez apuntó contra la organización de las campañas y la administración del dinero. "Él puso a todo su equipo a trabajar en este proyecto, no es que se lo delegó a una empresa que falló. Él y su socia contrataron a dos arquitectas y fueron ellos quienes llevaron adelante las colectas, quienes administraban el dinero y el presupuesto", manifestó.
Otro de los aspectos que generó controversia fue quiénes manejaron los fondos. "Eli y su marido nunca tuvieron en sus manos el dinero que se juntó", reveló. De acuerdo con su versión, la primera recaudación estaba depositada en una cuenta perteneciente a una persona ajena a la familia, mientras que la segunda se encontraba en Córdoba, a nombre de la madre de una nena para quien también se había organizado una campaña.
Finalmente, la denunciante cuestionó el valor de lo construido y volvió a exigir explicaciones sobre las colectas. "La construcción que existe hoy no vale 80 mil dólares y mucho menos lo valía cuando se la construyó. No son tan fáciles las cosas con Maratea", concluyó. Sus declaraciones reavivaron una discusión que llegó a la televisión, donde la China Ansa protagonizó un fuerte intercambio con el influencer y obligó a Andy Kusnetzoff a intervenir durante la grabación.