La emoción se apoderó del estudio de Otro Día Perdido cuando Eugenia Tobal decidió compartir una de las experiencias más dolorosas de su historia personal. Invitada al programa de Mario Pergolini, la actriz habló sobre la pérdida de un embarazo y recordó el conmovedor encuentro que tuvo con el Papa Francisco, a quien le hizo un pedido que surgió desde lo más profundo de su corazón.
Durante la entrevista, Eugenia Tobal revivió aquel momento ocurrido poco tiempo después de que Francisco fuera elegido como líder de la Iglesia Católica. La actriz explicó que el viaje había sido un regalo familiar y que jamás imaginó que terminaría protagonizando una escena que años después seguiría generando repercusiones.
“Fueron un montón de segundos, fue muy loco lo que pasó”, expresó la actriz al recordar ese encuentro. Luego explicó que estaba acompañada por sus hermanos y que todo sucedió de manera espontánea. Según contó, nada había sido preparado y la emoción terminó guiando sus palabras.
La actriz reveló que su madre había organizado una sorpresa especial para toda la familia. Gracias a una carta que escribió, pudieron participar de una misa y estar cerca del Sumo Pontífice. En ese contexto, Eugenia Tobal sintió la necesidad de expresar el deseo que más ocupaba sus pensamientos en aquel momento.
“Solo me falta una cosa para ser feliz: ser mamá”, fue la frase que le dijo al Papa Francisco. Sin embargo, explicó que ese instante había sido privado y que nunca imaginó que trascendería públicamente. “Me salió del corazón decirle eso, me salió del alma”, confesó.
Conmovida, también recordó que tiempo después se enteró de que algunas personas habían interpretado sus palabras al leerle los labios en las imágenes que circularon. Esa situación la sorprendió porque consideraba que se trataba de un momento íntimo y familiar.
En otro tramo de la charla, Eugenia Tobal habló del duro proceso emocional que atravesaba por entonces. La actriz explicó que la pérdida de un embarazo cuando tenía 36 años marcó profundamente su vida y que durante mucho tiempo sintió incertidumbre respecto a su futuro personal.
“Yo estaba rota porque a los 36 perdí un embarazo”, reconoció la actriz. Además, recordó que en ese momento sentía que tenía a toda su familia cerca y en buen estado de salud, pero que aún había un sueño pendiente por cumplir. Sus palabras reflejaron el dolor de aquella etapa y también la esperanza que la impulsó a seguir adelante después de uno de los capítulos más difíciles de su vida.