Después de años manteniendo un perfil más reservado y enfocado en sus proyectos digitales, Mario Pergolini decidió volver a tener una presencia más activa en los medios tradicionales. Su regreso a la televisión con Otro Día Perdido y una mayor actividad en redes sociales marcaron una nueva etapa en su carrera.
En este contexto, el histórico conductor comenzó a mostrarse más cercano al público y a brindar entrevistas en las que comparte aspectos de su vida que antes prefería mantener en privado. Lejos de la imagen distante que cultivó durante mucho tiempo, ahora se anima a contar detalles de su día a día.
Durante una charla con Forbes, Mario Pergolini sorprendió al revelar una costumbre que sostiene desde hace años y que forma parte esencial de su rutina. Según explicó, sus jornadas comienzan muy temprano, incluso antes de que salga el sol.
“Me levanto siempre 5:30 de la mañana”, contó el conductor, dejando en claro que es una persona extremadamente madrugadora. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la actividad que realiza apenas abre los ojos.
Pergolini explicó que lo primero que hace cada mañana es dedicar un tiempo a la meditación. “Lo primero que hago es meditar”, aseguró. Además, detalló que esta práctica le permite encontrar herramientas para manejar momentos de tensión y ordenar sus pensamientos durante el resto del día.
“Te da ejercicios para centrarte cuando te descentrás”, explicó. Y agregó que esos recursos le resultan muy útiles cuando aparecen preocupaciones o situaciones difíciles de evitar. Para él, la meditación funciona como una preparación mental para enfrentar las exigencias cotidianas.
Luego de ese momento de introspección, el conductor se enfoca de lleno en el trabajo. Según relató, dedica las primeras horas de la mañana a leer noticias, seleccionar información relevante y preparar los contenidos que utilizará en su programa de radio. “Empiezo a leer todo lo que puedo y a separar las noticias que voy a utilizar”, comentó.
La jornada de Mario Pergolini continúa con reuniones, revisiones de guiones y la grabación de Otro Día Perdido. Más tarde, también atiende distintos proyectos empresariales vinculados a otras compañías. Con disciplina, organización y una rutina que comienza antes del amanecer, el conductor demostró que su éxito está acompañado por hábitos que pocos conocían.