Wanda Nara reaccionó con bronca después de descubrir que dos imágenes suyas estaban siendo utilizadas para cuestionar su apariencia física. La conductora negó que la comparación reflejara cómo luce realmente y sostuvo que una de las postales había sido modificada con la intención de perjudicarla.
La controversia surgió a partir de un collage compartido por una usuaria en X. La publicación enfrentaba una captura de la empresaria en bikini, tomada en la playa, con otra fotografía frente a un espejo. Las diferencias entre ambas imágenes generaron comentarios sobre el posible uso de retoques digitales.
Junto al montaje apareció una acusación directa: “Foto de ayer y foto de ahora. La señora de los 1000 filtros”. El mensaje se viralizó y colocó nuevamente el cuerpo de la mediática en el centro de una discusión pública, con usuarios que analizaron las dos postales como si hubieran sido producidas bajo las mismas condiciones.
Wanda Nara decidió intervenir desde su cuenta y cuestionó la autenticidad del material que circulaba. “Uno es un video y lo otro es Photoshop de ustedes, los trolls pagos. Amo mi cuerpo”, respondió. De ese modo, remarcó que una de las imágenes provenía de una grabación y acusó a quienes difundieron la otra de haberla editado.
Su descargo no se limitó a negar el supuesto uso excesivo de filtros. Al hablar de “trolls pagos”, la conductora deslizó que detrás de esas publicaciones existirían perfiles dedicados a atacarla y a instalar una versión negativa sobre su imagen. Sin embargo, no identificó a ninguna persona ni aportó mayores precisiones sobre quiénes habrían impulsado el montaje.
La última parte de su mensaje también funcionó como una defensa frente a los cuestionamientos físicos. En lugar de justificar cambios en su cuerpo o explicar las diferencias entre las fotografías, la empresaria afirmó que se siente conforme con su apariencia y rechazó la mirada de quienes intentaron exponerla mediante el collage.
Con su respuesta, Wanda Nara desplazó la discusión desde los supuestos filtros hacia la manipulación de contenidos en las redes sociales. Aunque la comparación continuó generando comentarios, ella mantuvo una postura tajante: negó que la foto viral fuera auténtica, acusó a sus detractores de editarla y cerró cualquier cuestionamiento reafirmando el vínculo con su propio cuerpo.