La palabra de Nahir Galarza volvió a poner en primer plano una de las causas policiales más impactantes de los últimos años. Desde la cárcel, la joven condenada a prisión perpetua habló sobre la muerte de Fernando Pastorizzo y dejó una definición fuerte sobre su responsabilidad, aunque también buscó marcar cómo recuerda aquella madrugada.
Durante la entrevista que dio con Paulo Kablan y Nati Jota en el canal de streaming Olga, Nahir Galarza evitó entrar en detalles técnicos del crimen. Sin embargo, sí fue directa al hablar de lo ocurrido y de su lugar en el hecho que terminó con la vida de Fernando Pastorizzo.
"No me sirve de nada porque ya estoy condenada y yo soy responsable. Me hago cargo sin los detalles pero no fue intencional porque yo no fui pensando en matar", expresó. Con esa frase, asumió la autoría, pero al mismo tiempo sostuvo que no había salido con la decisión previa de matar al joven.
La aclaración más fuerte llegó cuando descartó una versión que había circulado en aquel momento. "No fue un accidente, se escapó el tiro, esa declaración que se transmitió desde Gualeguaychú, eso no es real tampoco", dijo Nahir Galarza, diferenciando su relato actual de algunas explicaciones que aparecieron después del crimen.
El eje de su testimonio también estuvo puesto en el vínculo que mantenía con Fernando Pastorizzo. Según planteó, la situación fatal se desencadenó en medio de una discusión atravesada por violencia. "Un momento que se dio en base a una discusión donde Fernando reaccionaba muy mal contra mí. Él se ponía muy violento, me golpeaba, entonces fue así que empezó la situación", relató.
Más allá de esa reconstrucción, la joven también habló de la distancia que siente con la persona que era al momento del hecho. "Hoy puedo decir que no soy la misma persona que cuando tenía 19 años. No serías capaz hoy de hacer lo que hiciste", afirmó, en una reflexión que combinó autocrítica, culpa y una mirada marcada por los años de encierro.
La entrevista dejó otra vez expuesto el peso de un caso que sigue generando debate, dolor y posiciones enfrentadas. Nahir Galarza volvió a hablar del crimen sin correrse de su condena, pero también sumó una versión atravesada por violencia previa, inmadurez emocional y una frase que vuelve a sacudir la historia: no lo presentó como accidente, aunque insistió en que tampoco había ido a matar.