La noche de los Martín Fierro 2026 no terminó solamente con premios, discursos y festejos. Para Pamela David, el regreso desde el Hotel Hilton tuvo un giro inesperado cuando el vehículo en el que se trasladaba fue frenado en un control policial y la situación empezó a generar versiones cruzadas.
Al día siguiente, la conductora decidió contar en su programa qué había ocurrido realmente. Lejos de esquivar el tema, abrió el relato con humor y una frase que anticipó el tono de la anécdota: “Fue hermoso… pero pasaron cosas”. Desde ahí, buscó aclarar que el episodio no tuvo que ver con una alcoholemia positiva.
El control apareció cuando Pamela David se retiraba junto a Daniel Vila y su chofer, Ariel. Según explicó, la policía estaba trabajando cerca de la zona del evento y el inconveniente surgió por un detalle administrativo, no por consumo de alcohol. “Cuando nos estamos yendo, había un control de alcoholemia, que obviamente querían trabajar un lunes para agarrar a todos los que salían del Martín Fierro, nosotros por suerte, maneja Ariel, quien no tenía su licencia”, contó.
La confusión tomó fuerza porque el operativo estaba ubicado en la salida de una gala llena de famosos, donde cualquier demora podía transformarse rápido en rumor. Sin embargo, la conductora remarcó que el chofer no llevaba el registro encima porque lo había dejado en otro vehículo, lo que obligó a resolver el regreso de otra manera.
“La había dejado en la otra camioneta. La policía hizo su trabajo y está muy bien. La aplicación Mi Argentina, es una porquería, no le abría, no sirve para nada. Obviamente era para agarrar famosos esto. Llamamos al auto de aplicación y nos fuimos, con la peor de las ondas… un frío, llegué cerca de las 2 de la mañana”, relató Pamela David, todavía con fastidio por el cierre de la noche.
La camioneta quedó estacionada y el grupo terminó volviendo en un auto pedido por aplicación. La postal contrastó con el clima elegante de la ceremonia, ya que la salida terminó atravesada por el frío, la demora y la incomodidad de tener que abandonar el vehículo después de una celebración televisiva.
De este modo, la propia conductora bajó el tono de la versión que hablaba de un control de alcoholemia positivo. No hubo sanción por alcohol ni escándalo vial: el problema fue la licencia que no estaba a mano, un detalle mínimo que convirtió el final de los Martín Fierro en una anécdota bastante menos glamorosa.