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Las fotos de la casa de barro del hijo hippie de Julián Weich: energía solar y techo vivo

La construcción se encuentra en las sierras de Córdoba y fue diseñada para aprovechar los recursos naturales, reducir el consumo energético y convivir con el paisaje.

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Sabado, 05 de septiembre de 2026 a las 15:36
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Así vive el hijo de Julián Weich

Jerónimo “Momo” Weich, hijo de Julián Weich, decidió alejarse de la vida urbana y comenzar una nueva etapa en contacto directo con la naturaleza. Junto a su pareja, Ailuz Celeste, se instaló en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Córdoba, donde llevó adelante un ambicioso proyecto: construir su propia vivienda utilizando materiales naturales y diferentes recursos para reducir el impacto ambiental.

La casa tiene apenas 56 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, pero su construcción llevó tres años y medio de trabajo. Para levantarla se utilizaron madera, barro, paja y otros elementos naturales. El resultado es una vivienda que se adapta al entorno serrano y que fue pensada desde el comienzo para aprovechar las condiciones climáticas del lugar y lograr un mayor confort sin depender exclusivamente de sistemas tradicionales.

Uno de los principales secretos de la construcción es la técnica conocida como quincha, utilizada para levantar las paredes. “La técnica constructiva es quincha. Las paredes están rellenas de paja aliviada principalmente, ensanchadas de 30 centímetros, con aislación en las paredes y en el techo”, explicó Jerónimo Weich durante una recorrida por la vivienda realizada para el canal de YouTube Living in Paz.

Así vive el hijo de Julián Weich

El diseño también incorpora distintos principios de arquitectura bioclimática. La propiedad está orientada hacia el norte para aprovechar la radiación solar durante los meses de invierno, mientras que sus grandes ventanales de doble vidrio permiten que la luz natural ingrese durante buena parte del día. Además, desde el interior se pueden disfrutar vistas abiertas hacia las sierras de Córdoba.

Otro detalle poco habitual aparece debajo del piso: botellas de vidrio recicladas fueron colocadas bajo el contrapiso para formar una cámara de aire. La estrategia permite mejorar el aislamiento y evitar que el frío proveniente del suelo se transmita directamente hacia los ambientes de la vivienda, sumando una solución sustentable a la estructura.

En el interior predominan los pisos de madera, los tonos tierra y los muebles reciclados, en sintonía con la estética natural de la propiedad. El dormitorio está ubicado en la planta superior y cuenta con un gran ventanal hacia el paisaje. También hay pequeñas aberturas hechas con vidrios de formas irregulares que aportan iluminación y un toque de color.

Así vive el hijo de Julián Weich

El exterior guarda uno de los elementos más llamativos: un techo vivo, cubierto de vegetación. Además de generar una integración visual entre la casa y el paisaje, este tipo de cubierta contribuye al aislamiento térmico y ayuda a mantener temperaturas más agradables en el interior. La vivienda también cuenta con paneles fotovoltaicos, termotanque solar y una estufa de alto rendimiento y doble combustión.

Para Jerónimo Weich, el proyecto representa algo más profundo que una vivienda sustentable. “El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración”, sostuvo al explicar su filosofía de vida. Con esa mirada, el hijo de Julián Weich busca que su hogar no solo reduzca el impacto ambiental, sino que forme parte activa del ecosistema que lo rodea.

Así vive el hijo de Julián Weich

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