La discusión por los Martín Fierro todavía estaba caliente cuando Luis Ventura eligió correr el eje hacia otro lugar. En vez de quedarse únicamente en las críticas, el presidente de APTRA habló del valor comercial del premio y reveló una posibilidad que lo llevaría fuera de la Argentina.
En diálogo con Moria Casán en La mañana con Moria, el periodista contó que existe una propuesta vinculada al fenómeno de las ficciones turcas. “Me fui con una propuesta a Turquía porque hace un tiempo que vienen dando vueltas con la idea de hacer los Martín Fierro a las novelas turcas en Estambul”, afirmó, al exponer el alcance que busca darle a la marca.
El dato apareció justo después de una edición atravesada por cuestionamientos, reclamos y discusiones alrededor de algunas ternas. Para Luis Ventura, sin embargo, ese ruido local contrasta con el interés que el galardón despierta en otros mercados, algo que usó como argumento para defender la vigencia del premio.
“A mí me vienen a buscar de otra cultura, desde la otra punta del planeta y acá dicen que el premio no tiene credibilidad. Déjense de joder”, lanzó, fiel a su estilo frontal. Con esa frase, el conductor dejó claro que no piensa retroceder ante las críticas y que lee la polémica como parte del movimiento natural del espectáculo.
La defensa también tuvo un costado económico. Luis Ventura sostuvo que las ceremonias son parte de una industria y expuso cifras para explicar por qué el Martín Fierro sigue siendo una marca atractiva. “Esto es un negocio, como la tele misma. El 1° de diciembre cerré el Martín Fierro de la salud y me fui con 10 palos en la mano. En Uruguay ya está firmado y señado”, detalló.
El presidente de APTRA también se refirió a quienes se molestan cuando pierden o amenazan con no volver a participar. Para él, los enojos, los cruces y las reconciliaciones forman parte de una lógica que la televisión maneja desde hace años, incluso entre figuras enfrentadas.
“Si no entendés el juego, no entendés nada. Yo estaba peleado con Jorge Lanata, nos decíamos barbaridades y había que traerlo porque estaba de viaje. Levanté el teléfono, lo llamé y hasta le puse un helicóptero para que viniera a recibir el premio. Es un show”, recordó. Así, Luis Ventura transformó la polémica en una señal de expansión: mientras puertas adentro se discute la credibilidad, afuera ya aparecen ofertas para comprar el formato.