El teléfono de Gastón Edul quedó saturado después de que una serie de videos íntimos comenzara a circular en X durante la madrugada del domingo. Aunque numerosos usuarios aseguraron que el hombre que aparecía en las imágenes era él, el periodista deportivo rompió el silencio en el streaming de Davo Xeneize y negó terminantemente esa versión.
La consulta apareció durante la transmisión, cuando el conductor decidió preguntarle directamente por el contenido que llevaba varias horas viralizándose. Gastón Edul respondió sin titubeos y sostuvo que todo había surgido a partir de una identificación falsa: "No pueden creer cualquier cosa que aparezca en Twitter, en serio, yo me río y no me afecta porque es totalmente falso".
Más allá de tomarse inicialmente la situación con humor, el periodista cuestionó la velocidad con la que las publicaciones fueron replicadas sin ninguna comprobación. También advirtió sobre el riesgo de naturalizar versiones fabricadas: "No pueden comerse cualquier fake... un día van a inventar algo importante y grave de verdad y todos van a creer que es real".
La dimensión alcanzada por el rumor quedó reflejada en la cantidad de personas que intentaron comunicarse con él. Edul aseguró que descubrió lo sucedido al revisar su teléfono y encontrarse con una avalancha de consultas. "No tengo mucho más para decir, hoy me levanté con dos millones de mensajes, ¿por qué? No digan pavadas", manifestó ante quienes seguían la conversación en vivo.
En medio de la circulación del material también comenzaron las especulaciones sobre la mujer que aparecía en las imágenes. Algunos usuarios mencionaron a Nati Jota debido a la cercanía que mantiene con el periodista, aunque no existió ningún elemento que respaldara esa identificación. Frente al crecimiento de las versiones, él insistió: "Hablando en serio, no tiene sentido. No tengo nada que ver yo".
Gastón Edul cerró su explicación con una desmentida directa y afirmó que desconoce quién decidió asociar su nombre con los videos. "Con una mano en el corazón, no soy yo. No sé por qué me lo endilgaron. A alguno le debe haber parecido gracioso y se armó una bola que empezó a crecer...".
El periodista dejó en claro que las imágenes no le pertenecen y que tampoco sabe cómo nació la atribución. Su respuesta frenó cualquier interpretación sobre su participación, pero el episodio volvió a mostrar cómo una afirmación sin pruebas puede multiplicarse en pocas horas, involucrar a otras personas y obligar a alguien a explicar públicamente una situación completamente ajena.