El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a quedar atravesado por una acusación durísima de Gianinna Maradona. En una charla virtual con periodistas que siguen las audiencias, la hija del Diez apuntó contra Matías Morla y contra el entorno que, según su mirada, tuvo injerencia directa en los últimos días de su padre.
La frase que marcó el tono de su exposición no dejó margen para lecturas livianas: “Había un plan para matar a mi papá”. Gianinna Maradona no ubicó el caso solamente en el terreno de la mala praxis o el abandono, sino en una trama más profunda de decisiones, intereses y órdenes.
Ante la consulta sobre si veía algo más que negligencia, fue todavía más contundente: “Yo sí creo que había un plan de fondo. No me entra en la cabeza por qué lo hicieron, pero a mi papá lo mataron”. Luego agregó: “Sé que había un plan, seguramente había un plan y que alguien lo dirigía. Todos tenían una bajada de línea y todos seguían alguna orden”.
El señalamiento también alcanzó de lleno a Matías Morla. Para Gianinna, el abogado ocupaba un lugar decisivo alrededor de Diego Maradona: “Él tenía el poder de manejar a mi papá y hacía lo que quería con ese poder”. Cuando le preguntaron por el objetivo de ese supuesto entramado, respondió sin rodeos: “Lo querían matar”.
Otro punto sensible fue la discusión sobre una posible internación en un neuropsiquiátrico. Según planteó, esa alternativa chocaba con intereses económicos y comerciales: “No les servía, no era una opción, porque se le caían un montón de cosas a Morla”. En la misma línea, remarcó: “Pensaban todo el tiempo en la parte económica y no en la salud de mi papá”.
La hija del exfutbolista también habló del manejo de marcas y negocios vinculados a la imagen de su padre. Sobre Morla, sostuvo: “Él se cedió las marcas a él mismo, a una sociedad que él arma cediéndosela a él con el poder que tenía”. Ese planteo aparece en paralelo al avance judicial contra el abogado y dos hermanas de Diego Maradona.
En su lectura, el deterioro no puede separarse del “sidieguismo” que rodeaba al ídolo. Gianinna describió un escenario de consumo y descontrol: “Él venía hacía un tiempo muy mal… tenía problemas con el alcohol, tomaba dos copas de vino y se ponía borracho, más lo mezclaba con las pastillas y eso era un detonante. Las pastillas psiquiátricas, las pastillas para dormir y el alcohol no van de la mano… era un descontrol absoluto lo que pasaba en esa casa“.