Las calles de Bariloche tuvieron que retroceder varias décadas para recibir a Rodrigo de la Serna. Durante el rodaje de Gordon, parte del centro cambió su aspecto para convertirse en escenario de una historia atravesada por el delito y la represión. Esa transformación es una de las claves de la miniserie que ya tiene fecha de estreno.
En el centro del relato está Aníbal Gordon, interpretado por Rodrigo de la Serna: un delincuente que terminó integrado al aparato represivo. Inspirada en la investigación del periodista Marcelo Larraquy, la producción enlaza sus antecedentes por defraudaciones, robos de joyas y atentados con su posterior participación en el terrorismo de Estado.
El estreno será el 18 de noviembre de 2026 en Netflix. La miniserie tendrá seis episodios y está dirigida por Pablo Trapero y Pablo Fendrik, encargados de reconstruir un recorrido que atraviesa los años previos al golpe de 1976 y se prolonga durante la última dictadura militar.
El rodaje de Gordon en Bariloche
Mitre, Quaglia, España, San Martín y Beruti fueron algunas de las calles elegidas para filmar. Los cambios estéticos permitieron recrear escenarios de los años 70 en espacios del centro barilochense. Detrás de esas escenas también hubo participación de la comunidad, coordinada a través de la Film Commission Bariloche.
La experiencia del rodaje tuvo, así, protagonistas fuera del elenco. Julieta Linares, referente de la comisión audiovisual rionegrina, destacó ese encuentro entre la producción y la ciudad: “Implica que gran parte de la comunidad se involucre para experimentar de primera mano lo que significa un rodaje. Lo más importante es que la serie abre con Bariloche al mundo”.
El elenco de Gordon y su trama
Junto a Rodrigo de la Serna estarán Matías Recalt y Camila Peralta, con una participación especial de Matías Mayer. La producción general corresponde a Preludio Producciones, con Adrián Suar y Diego Andrasnik a la cabeza. Ese equipo sostiene la reconstrucción de época, entre las locaciones patagónicas y el recorrido criminal de su protagonista.
La salida de prisión de Gordon en 1973 abre otra etapa del recorrido: su vinculación con la SIDE y la Triple A. La ficción aborda también su papel como jefe de Automotores Orletti, un centro clandestino de detención de la última dictadura. Ese tramo sitúa su historia dentro de un sistema de persecución que excede los antecedentes de un delincuente.