La nueva internación de Christian Petersen encendió una fuerte preocupación, pero esta vez su familia decidió intervenir rápido para ordenar la información. Después de que circularan versiones sobre un supuesto cuadro psiquiátrico, Roberto Petersen habló públicamente y dio otra explicación sobre el motivo por el que el chef está en el Hospital Alemán.
El tema había tomado repercusión luego de que Pilar Smith contara en LAM que el cocinero habría ingresado acompañado por su esposa, Sofía Zelaschi, y que habría presentado “alucinaciones”. Esa versión también indicaba que había sido derivado a un área de psiquiatría y neurología para quedar bajo observación.
Frente a ese escenario, el hermano de Christian Petersen decidió comunicarse con la periodista Maribel Leone y desmintió de manera tajante la información que más alarma había generado. “Todo lo que se tiró ayer, que entró en un brote psicótico, etcétera, no es cierto”, aseguró Roberto Petersen.
La aclaración buscó cambiar el eje de la preocupación y llevar la situación al terreno médico que, según explicó, ya estaba previsto por los profesionales que siguen el caso. Lejos de hablar de una urgencia psiquiátrica, Roberto remarcó que la internación responde a un control vinculado al tratamiento que viene realizando.
“Chris está en el Alemán solo para regular toda su medicación por su condición cardíaca, como estaba pautado con sus médicos”, señaló, al precisar cuál sería el verdadero motivo de la presencia del chef en el sanatorio. De ese modo, buscó despejar las dudas alrededor del cuadro que trascendió primero.
El hermano también hizo foco en la evolución de Christian Petersen durante los últimos meses, luego del delicado episodio de salud que había atravesado tiempo atrás. “Hace cuatro meses que está bien, mejorando de a poco su estado de salud”, sostuvo, con la intención de transmitir calma sobre el presente del cocinero.
Por ahora, la familia espera que el Hospital Alemán difunda un parte médico oficial para ordenar la información y evitar nuevas especulaciones. La palabra de Roberto Petersen llegó en un momento clave: mientras crecían las versiones, su explicación puso el foco en un tratamiento pautado y no en el cuadro que había encendido la alarma pública.