Ver a un hombre detrás del ventanal cambió de golpe la transmisión para Homero Pettinato. El humorista interrumpió el programa de OLGA y denunció que esa persona llevaba tiempo amenazándolo por redes sociales, pero que ahora estaba frente a su lugar de trabajo y acababa de hacerle un gesto intimidatorio.
La escena que describió al aire fue inmediata: "Recién levanté la cabeza y lo veo mirándome fijo desde la parte de afuera del estudio y haciéndome una seña de que me va a matar. Finalmente se apersonó; siempre sentí lejano el peligro". Según su testimonio, la presencia del hombre convirtió en una preocupación concreta lo que hasta entonces había recibido a través de mensajes.
Al explicar los antecedentes, Homero Pettinato identificó al señalado por el nombre que utiliza en redes, "Hernán Bloquero", y vinculó su conducta con una presunta obsesión por Sofia Gonet. Sobre el hombre, aseguró: "Tiene muchas cuentas falsas además de la suya y está obsesionado con Sofi. Tiene tatuado sus ojos, la espalda, el brazo".
El conductor situó el comienzo de las amenazas en el inicio de su relación con la influencer: "Cuando yo me puse de novio con ella, se obsesionó de manera muy violenta conmigo y me empezó a escribir que me iba a matar, que iba a venir a Olga a pegarme un tiro en la cabeza". También contó que esperaba que la separación terminara con esos mensajes, algo que, según relató, no ocurrió.
Hasta ese momento, admitió, él y su expareja habían abordado el asunto con cierta ligereza, como un "imaginario gracioso". La aparición frente al estudio modificó esa percepción: "Lo grave es que ahora vino a la puerta de Olga y me amenazó adelante de todos ustedes, algo que ya me dio miedo de verdad". Así explicó por qué decidió detener la dinámica habitual del ciclo.
Antes de dejar el aire, Homero Pettinato hizo explícito el motivo de su exposición pública: "Quería hacerlo público por si ahora salgo y me pega un tiro en la cabeza, fue Hernán Bloquero". La acusación quedó planteada ante sus compañeros y la audiencia, junto con su decisión de recurrir a la Policía por lo sucedido.
Tras recibir la contención del equipo, el humorista se retiró de las instalaciones para dirigirse a una comisaría y presentar la denuncia correspondiente. El paso buscó trasladar a las autoridades los antecedentes que acababa de relatar: los mensajes reiterados y la aparición frente al ventanal. Para él, esa cercanía había cambiado la dimensión del peligro que hasta entonces sentía distante.