Franco Deambrosi quedó inesperadamente metido en una de las historias más comentadas alrededor de la China Suárez. Después de que Yanina Latorre revelara que entre ambos habría existido un romance, el piloto decidió responder y su confesión generó un fuerte impacto.
La novedad no pasó por un descargo extenso ni por una exposición televisiva, sino por una confirmación breve que alcanzó para encender la repercusión. Según contó la panelista, ella misma le escribió para consultarle si era cierto lo que se decía sobre su vínculo con la actriz y recibió una respuesta directa.
“Sí, es verdad. Pero soy de otro palo y no quiero quilombos”, le contestó Deambrosi, dejando claro que la historia existió, aunque también marcando una distancia tajante con el ruido mediático. Con esa frase, el piloto admitió el romance, pero intentó correrse del escándalo que rodea cada dato vinculado a la China Suárez.
El interés alrededor de Franco Deambrosi creció todavía más porque no quiso presentarse como protagonista de una polémica. Su postura fue la de alguien que reconoce un vínculo, pero no pretende convertirlo en una novela pública ni alimentar versiones cruzadas sobre su vida privada.
En paralelo, el piloto publicó un mensaje en sus redes que muchos leyeron como una respuesta al tema. “Hay conexiones que no necesitan títulos, fotos ni confirmaciones para existir. Mientras algunos intentan entender qué pasa, yo sigo enfocado en lo mío. Nos vemos en la pista”, escribió junto a una imagen relacionada con su actividad deportiva.
Ese posteo reforzó la idea de que hubo algo entre él y la actriz, pero también dejó instalada una frontera: Deambrosi prefiere mantenerse enfocado en su mundo y no quedar atrapado en el circuito de rumores. La frase, con tono enigmático, funcionó como una manera de reconocer sin explicar demasiado.
Otro punto clave fue la cuestión de los tiempos. Según lo que contó Yanina Latorre, el piloto habría dejado entrever que la relación no corresponde necesariamente al presente de la China Suárez. “La gente acomoda los tiempos como quiere y a su conveniencia”, habría señalado, poniendo en duda la cronología que circuló públicamente.