La China Suárez y Mauro Icardi eligieron una forma inesperada para responder a las versiones de crisis que venían rodeando a la pareja. En lugar de hacer un descargo formal, los dos aparecieron juntos en un video llamativo que rápidamente generó sorpresa, burlas y comentarios de todo tipo.
La publicación llegó después de varios rumores que hablaban de una posible separación. En ese contexto, la actriz decidió reflotar una publicidad de chicles que había protagonizado cuando era chica y la recreó con el futbolista, con una escena que no pasó inadvertida para sus seguidores.
En el video, Mauro Icardi aparece dentro de un auto junto a la China Suárez y ambos imitan rugidos de animales, en una especie de guiño a aquella vieja pieza publicitaria. La escena buscó mostrarlos cómplices y relajados, pero el resultado terminó generando un efecto dividido entre quienes lo tomaron con humor y quienes lo criticaron.
Después de esa secuencia, la pareja se mostró abrazada y en una actitud romántica frente a la cámara. La imagen estuvo acompañada por emojis de un león y un corazón rojo, una señal que muchos interpretaron como una respuesta directa a las versiones que hablaban de una fuerte distancia entre ellos.
Las reacciones no tardaron en aparecer y varios usuarios apuntaron contra el tono del posteo. Entre los comentarios más repetidos estuvieron: “Realmente el nivel de cringe ya excede todo. No hay palabras”, “Gente grande, por favor...”, "Me dio una vergüenza este video" y "Por lo menos desmintieron la crisis".
El gesto de la China Suárez y Mauro Icardi funcionó, al menos en redes, como una manera de dejar en claro que siguen juntos. Sin embargo, la elección del video también abrió otra discusión: para muchos, la escena fue tan insólita que terminó opacando el intento de mostrarse unidos frente a los rumores.
Así, lejos de pasar desapercibidos, la actriz y el futbolista volvieron a convertirse en tema de conversación. El video sirvió para desmentir la crisis, pero también dejó expuesta la forma particular que eligieron para contestar: sin palabras, con rugidos y con una postal romántica que generó más sorpresa que certezas.