La salida de Brian Sarmiento dejó una marca fuerte en Gran Hermano. Después de un duelo decisivo contra Franco Zunino, el exfutbolista quedó eliminado y atravesó sus últimos minutos dentro de la casa con una mezcla de emoción, alivio y necesidad de explicar lo que había vivido durante su paso por el reality.
Apenas se confirmó el resultado, Brian Sarmiento eligió despedirse sin endurecer el clima. Saludó a sus compañeros, se tomó unos segundos para ordenar sus palabras y hasta tuvo un gesto inesperado: buscó cigarrillos en su valija para dejárselos a quienes seguían en competencia.
En ese momento, el exjugador habló con un tono más calmo y apuntó a cerrar cualquier herida abierta dentro de la convivencia. "Los quiero. No se lo tomen personal. Todo fue un juego. Por ahí pueden tener un poco de rencor hacia mí, pero no fue nada en contra de ustedes. Juani, te pido disculpas otra vez acá. Yo no vine a cambiar la imagen de nadie", expresó frente al grupo.
La despedida también tuvo una parte de autocrítica. Brian Sarmiento reconoció que el encierro lo sobrepasó y que no esperaba el nivel de exposición emocional que se vive dentro de Gran Hermano. "No sabía lo que era esto. Y me encontré con muchas situaciones. Después de la primera etapa, me desbordó todo. Como que te gana la casa. Yo no sabía lo que era eso. Y me hizo mal porque me hizo demostrar cosas que por ahí uno no las siente de verdad", admitió.
El participante intentó dejar en claro que, más allá de las discusiones, no se iba con una mirada negativa sobre sus compañeros. "Y los entiendo. Pero los quiero a todos de verdad", agregó, en una frase que buscó bajar la tensión después de semanas en las que su presencia dentro de la casa había generado choques, alianzas y diferencias.
La parte más personal llegó cuando explicó por qué había aceptado entrar al programa. "Esto para mí es algo increíble, que lo necesitaba. Necesito estar con mis hijas. Yo vine para que se me vea, para poder empezar a tener laburo otra vez, para poder estar, cumplir y poder viajar a ver a mis hijas, que no podía hacerlo. Espero que me entiendan", dijo, dejando al descubierto el costado más íntimo de su participación.
Antes de cruzar la puerta, Brian Sarmiento cerró su paso por la casa con otro pedido de disculpas: "Si les hice mal, les pido disculpas. Un gusto haberte tenido una vez más en la casa". La eliminación terminó con aplausos y una despedida respetuosa, pero también con la sensación de que su salida movió algo más que el tablero del juego.