La llegada del Mundial 2026 tiene a miles de fanáticos contando los días, pero para Lizy Tagliani la expectativa es aún más especial. La conductora atravesará la competencia por primera vez en su rol de mamá y quiso empezar a vivir la experiencia junto a su hijo Tati con un regalo muy significativo.
Con la ilusión de sorprender al pequeño, la humorista decidió comprarle una camiseta de la Selección Argentina con el nombre de Lionel Messi en la espalda. Sin embargo, lo que parecía ser un gesto perfecto terminó convirtiéndose en una de esas historias que quedan para siempre en el álbum familiar.
Fiel a su estilo, Lizy Tagliani relató la situación con mucho humor y se rió de sí misma al recordar sus escasos conocimientos futbolísticos. “Me olvidé que antes de ser mami, fui trava pero de las de antes. De las que no sabíamos nada de fútbol, de las que solo mirábamos los partidos para mirarle las piernas a Maradona”, contó entre risas.
La conductora explicó que salió decidida a comprar la camiseta albiceleste y encontró un local decorado completamente de celeste y blanco. Convencida de que estaba en el lugar indicado, no dudó en realizar la compra. “Fui a comprarle el equipo de la Selección Argentina y vi un local todo celeste y blanco, se llamaba ‘La Acade’. Se lo traigo y estaba re contenta”, recordó.
Lo que Lizy no había advertido era que el negocio pertenecía al mundo de Racing Club. En otras palabras, en lugar de adquirir una camiseta de la Selección, terminó comprando la indumentaria del conjunto de Avellaneda, un detalle que pasó completamente desapercibido para ella en ese momento.
La verdad salió a la luz cuando decidió compartir una foto de la compra con su esposo, Sebastián Nebot. Fue él quien le explicó el error y le hizo notar que la camiseta no tenía nada que ver con el seleccionado nacional. “Ahí me explicó todo”, confesó la conductora, todavía divertida por la confusión.
La anécdota rápidamente generó una enorme repercusión en redes sociales. Muchos usuarios celebraron la espontaneidad de Lizy Tagliani, mientras que otros intentaron consolarla señalando que lo importante era la intención y el amor detrás del regalo para Tati.
Más allá del blooper, el episodio dejó en evidencia el entusiasmo que vive la conductora en esta nueva etapa personal. Entre risas, equivocaciones y momentos entrañables junto a Sebastián Nebot, Tati y sus mascotas, la familia sigue construyendo recuerdos que seguramente permanecerán por mucho tiempo.