En medio de la auditoría impulsada por Tini Stoessel, Pepe Ochoa reveló una serie de gastos que atribuyó a Alejandro y Fran Stoessel y que habrían sido pagados con el patrimonio de la cantante. La lista tiene objetos insólitos que alimentaron el conflicto familiar y la polémica que parece no tener techo.
Uno de los movimientos más llamativos correspondería a cuatro luces RGB para una pileta, capaces de cambiar de color. El conjunto habría tenido un costo total de $1.049.000 y habría sido enviado a Pinamar, donde la familia posee una propiedad. La cifra generó sorpresa por el tipo de producto adquirido y su valor.
La lista vinculada con Alejandro Stoessel incluyó también una grifería dorada para el lavatorio de una casa ubicada en San Isidro. El artículo habría costado $993.947. “Alejandro estuvo bastante escueto, compró una grifería gold para el lavatorio que le gustaba mucho”, contó Ochoa, quien sumó un préstamo de $773.690 que el productor habría terminado de pagar.
En el caso de Fran Stoessel, entre los consumos señalados aparecieron un bidet inteligente y una computadora gamer. Estos objetos se agregaron a otros movimientos destinados a las viviendas y a gastos personales que habrían quedado registrados en las cuentas revisadas. La incógnita ahora gira alrededor del origen del dinero utilizado y su posible relación con los ingresos de Tini Stoessel.
El repaso de las operaciones también alcanzó a Mariana Muzlera. Según la información difundida, la madre de la artista habría registrado consumos cercanos a los $10 millones en apenas diez días. De esta manera, la auditoría no estaría limitada a una compra puntual, sino que buscaría reconstruir cómo se administró el patrimonio generado durante años de carrera.
Dentro de las versiones que rodean al conflicto, la señal de alarma habría aparecido cuando Tini Stoessel intentó comprar una cartera de lujo en el exterior y su tarjeta fue rechazada por falta de fondos. Ese episodio la habría llevado a revisar sus cuentas, separar sus movimientos personales y solicitar un análisis externo de las sociedades relacionadas con su actividad profesional.
La exposición de estos gastos añadió un nuevo foco de tensión a la interna de los Stoessel. Rodrigo De Paul habría alentado a la cantante a ordenar sus finanzas y sus asesores le habrían recomendado no firmar nuevos documentos sin conocer su contenido. Ahora, la auditoría deberá determinar si las compras mencionadas fueron efectivamente abonadas con su fortuna y bajo qué autorización se realizaron.