Chiche Gelblung permanece internado y recibe asistencia de oxígeno mientras los médicos controlan un nuevo problema respiratorio. El periodista, de 82 años, presentó un fuerte cansancio y una tos persistente que llevaron a su entorno a buscar atención médica. La hospitalización se produjo solamente un mes después de haber superado un episodio similar.
Las primeras precisiones fueron difundidas por Pablo Montagna y Ángel de Brito. Aunque la noticia encendió las alarmas por los antecedentes recientes del conductor, desde su entorno explicaron el criterio adoptado para mantenerlo bajo vigilancia: “Lo internaron por precaución”.
Este nuevo ingreso se suma a un año atravesado por distintas dificultades físicas para Chiche Gelblung. Su anterior paso por una clínica también estuvo relacionado con problemas respiratorios y había concluido con el alta médica semanas atrás. La reaparición de síntomas obligó a interrumpir nuevamente su rutina para evaluar su evolución.
Personas cercanas al periodista ya habían manifestado que suele mostrarse resistente a disminuir sus actividades. Según esas versiones, Gelblung mantiene sus compromisos laborales a pesar de las recomendaciones de descansar y permanecer resguardado en su domicilio. Esa conducta genera inquietud entre quienes lo acompañan y buscan que respete los cuidados indicados.
Fede Flowers se comunicó con allegados a Chiche para conocer su situación y compartió la descripción que recibió sobre estas horas. “Está muy cansado y no afloja. Tiene una tos tremenda y siempre anda desabrigado. Es un paciente muy difícil. Está con oxígeno”, le informaron sobre el tratamiento y el estado general del histórico conductor.
Hasta el momento no trascendió una fecha para que pueda regresar a su casa. La prioridad pasa por controlar la dificultad respiratoria y observar cómo responde a la asistencia que está recibiendo. Su cansancio y la intensidad de la tos son los síntomas que concentran la atención durante esta nueva internación.
Chiche Gelblung deberá permanecer bajo seguimiento profesional hasta que su cuadro muestre una evolución favorable. El carácter preventivo de la decisión aporta tranquilidad, pero la necesidad de utilizar oxígeno y la cercanía con su anterior hospitalización mantienen la atención puesta sobre su salud. Su recuperación también dependerá de que logre frenar el ritmo de trabajo y cumpla con el reposo recomendado.