Jimena Barón armó una bienvenida imposible de pasar desapercibida para reencontrarse con su hijo Morrison en Estados Unidos. La actriz fue a buscarlo al aeropuerto junto a Matías Palleiro y decidió esperarlo disfrazada de dinosaurio, en una escena que mezcló ternura, vergüenza y mucho humor.
El momento llegó después de varios días de comentarios en redes, ya que la cantante había viajado para vivir el Mundial 2026 con su pareja y su hijo Arturo, pero sin Momo. Ante las críticas, Jimena Barón explicó que el nene iba a sumarse más tarde porque antes tenía que cumplir con sus compromisos escolares.
Finalmente, Morrison emprendió el viaje solo por primera vez rumbo a Estados Unidos. La previa ya venía cargada de emoción para la familia, porque el nene fue registrando distintos momentos de la experiencia, desde el desayuno antes de partir hasta el clima que se vivió durante el vuelo.
Uno de los detalles más llamativos del viaje fue lo que ocurrió arriba del avión. Según mostró la propia familia, durante el trayecto algunos pasajeros “se pusieron a cantar una canción de cancha”, una postal bien mundialista que acompañó el primer gran vuelo de Momo sin la presencia de su mamá.
Mientras él avanzaba hacia el reencuentro, Jimena Barón preparaba la sorpresa en tierra. La intérprete de La Cobra compartió un video en el que se la veía buscando trajes de dinosaurio para ella y Matías Palleiro, con la idea de recibir a Morrison de una manera completamente inesperada en pleno aeropuerto.
La reacción más divertida llegó cuando el nene apareció acompañado por una asistente y no lograba ubicar a su mamá entre la gente. Fue entonces cuando la mujer le dio una pista que terminó delatando toda la escena: "¿No serán los que están vestidos de dinosaurio?". Al descubrirlos, Momo no pudo ocultar la mezcla de risa y vergüenza.
El video cerró con Morrison pidiéndoles que no volvieran a hacer algo parecido, aunque también dejó claro que la sorpresa le había gustado. Así, Jimena Barón convirtió un reencuentro familiar en una escena viral, con una bienvenida desopilante que terminó reflejando su estilo para compartir momentos cotidianos con humor y complicidad.