La Joaqui reclamó respeto por su relación con Tiago PZK cuando un cronista llevó la conversación hacia Luck Ra. La cantante respondió en Ezeiza, con su pareja al lado, y marcó hasta dónde estaba dispuesta a hablar de una historia que considera parte de su pasado.
El mensaje que le dedicó a su ex fue breve: “Cada uno siguió con su vida. Le deseo lo mejor, igual”. Sus palabras llegaron después de que en MasterChef Celebrity él hablara de lo que todavía sentía por ella. En el aeropuerto, la artista eligió no desarrollar una respuesta sobre esa declaración.
Tomados de la mano, los artistas regresaron a la Argentina tras su viaje por Colombia. El cronista de Desayuno Americano, el programa de Pamela David en América TV, se acercó en Ezeiza mientras avanzaban por la terminal. Tiago PZK estaba junto a ella durante el intercambio con la prensa.
Sobre su vínculo con Tiago PZK, volvió a poner el foco en el presente: “Estoy muy feliz y muy contenta. Así que te imaginarás que no tengo nada que hablar del pasado”. Lo dijo con una sonrisa y mantuvo su decisión de no profundizar sobre la relación anterior. El cronista había pasado de las declaraciones de su ex a preguntarle por su situación sentimental actual.
El planteo que motivó su pedido de respeto fue directo: “En MasterChef, Luck Ra declaró que no se había terminado el amor, que te seguía queriendo”. Con esa frase, el cronista puso a La Joaqui ante las declaraciones de su expareja en el certamen de Telefe. La presencia de su novio fue central en la respuesta que dio enseguida.
Sin detenerse a analizar lo que se había dicho en televisión, la artista contestó: “No lo vi. No miro. Pero, por favor, hay que respetar a mi pareja”. Aclaró así que no había visto esa intervención y pidió respeto para su novio. Mientras respondía, intentaba seguir su camino por el aeropuerto junto al músico.
Las respuestas de La Joaqui no sumaron detalles sobre la separación ni sobre los sentimientos que Luck Ra había expresado. Su intervención dejó una condición para hablar de su vida sentimental: respetar al hombre que hoy la acompaña. Ese fue el límite que sostuvo mientras intentaba continuar su recorrido por la terminal.