Terminar un disco le permitió a La Joaqui entender algo que iba más allá de su trabajo. En pleno romance con Tiago PZK, la cantante contó que encontró una manera de recuperar el entusiasmo y sentirse nuevamente conectada con sus gustos. La confesión, que compartió en PLP de Luzu TV, estuvo atravesada por una revisión de sus propias decisiones.
El proyecto que impulsó ese cambio ya está terminado y tiene al RKT como protagonista. “Me puse a hacer un disco de RKT y ya lo terminé. Me encerré ahí y me di cuenta de que no estaba triste, solo necesitaba hacer ese estilo de música”, explicó. Así describió el descubrimiento que hizo mientras trabajaba en canciones del género con el que se identifica.
Su relato se conoce después de la separación de Luck Ra y de la confirmación de su relación con Tiago PZK. En ese contexto sentimental, La Joaqui puso el foco en una búsqueda personal: recuperar el placer de hacer música que le gustara. La explicación que dio sobre su bienestar estuvo ligada a esa experiencia creativa y al regreso a actividades que extrañaba.
Al revisar cómo se había alejado de ese disfrute, reconoció el peso de las expectativas comerciales. “En algún momento de toda esta odisea laboral uno piensa en lo que va a funcionar y me olvidé de lo que me gustaba a mí”, admitió. Su planteo dejó ver una tensión entre las decisiones orientadas al resultado y aquello que personalmente deseaba cantar.
La búsqueda también se extendió fuera del disco. “En este último mes volví a habitar lugares donde me había sentido feliz antes porque necesité volver a lo mío”, señaló. Sin identificar esos espacios en las declaraciones compartidas, explicó que volver a ellos fue parte del proceso con el que intentó recuperar sensaciones que conocía y que necesitaba reencontrar.
Sobre el resultado de ese acercamiento a su música y a su entorno, La Joaqui fue expresiva: “No saben lo feliz que me hizo, extrañaba muchísimo, un montón. Necesitaba hacer un disco de música que me haga sentir identificada”. La satisfacción por haber completado el material apareció acompañada de una alegría personal, vinculada con reconocerse en lo que estaba haciendo.
Mientras su vínculo con Tiago PZK forma parte de esta nueva etapa, la artista encontró en el RKT una respuesta a su propia búsqueda. El álbum quedó terminado, pero la consecuencia que destacó en la charla fue más íntima: recuperar sus gustos como criterio para elegir. Ese cambio le devolvió un disfrute que, según contó, había quedado relegado al pensar en lo que podía funcionar.