Jorge Martínez había reservado sus ahorros para una operación dental, pero dos estafas virtuales con pocos días de diferencia lo dejaron sin ese dinero. En Lape Club Social, el actor relató cómo una falsa recompensa y una supuesta inversión lo llevaron a compartir datos bancarios.
Tras una compra por internet, personas que dijeron representar a la plataforma le ofrecieron $500.000 por ser el cliente de la semana. El actor facilitó datos de su cuenta y el banco lo llamó al detectar dos préstamos solicitados a su nombre, de $1.700.000 y unos $863.000. Sobre aquella llamada, recordó: “Le dije que no había pedido nada. A los diez minutos me llamaron y me dijeron que ya habían parado los dos créditos”.
El banco frenó los préstamos, pero no la salida de sus fondos. “Me sacaron los ahorros”, resumió. Martínez dijo que recibió datos de la titular de una cuenta vinculada a la maniobra: “Tengo el nombre, el DNI y la acreditación, pero la dirección figura en una villa de Córdoba, sin calle ni número”. Esa información, sostuvo, no incluía un domicilio preciso para ubicarla.
Jorge Martínez evitó responsabilizar a la plataforma cuya identidad habrían usado las personas que lo contactaron: “No quiero involucrarlos porque quizás no tienen nada que ver. A lo mejor sacaron el logo y lo pusieron en una página”. Según explicó, los supuestos asesores conocían datos de sus compras y se comunicaban de manera convincente.
La segunda estafa que sufrió Jorge Martínez
En el otro caso, una supuesta inversión se promocionaba con videos falsos que hacían referencia a Lionel Messi. Depositó $149.600 y recibió mensajes que le atribuían ganancias cada vez mayores. Para cobrarlas, le pidieron actualizar datos bancarios. Martínez contó el resultado: “Me dijeron que había una suma de 19 mil dólares. Después me cambiaron el número de cuenta, la clave y me retiraron lo último que tenía, que eran USD 1.400”.
Al explicar cómo accedieron a sus cuentas, reconoció: “Yo di usuario y clave. Por eso no puedo hacer absolutamente nada”. Jorge Martínez dijo que entregar esas credenciales complicó sus reclamos. La cifra que le mostraron como ganancia nunca llegó a sus manos; los USD 1.400, en cambio, formaban parte del dinero que conservaba.
Detrás de las cifras había una necesidad concreta: “Era para una operación de los dientes que me tenía que hacer. Fui guardando pesos y dólares, y el mes pasado me sacaron todo”. El banco detuvo los préstamos solicitados a su nombre, pero no recuperó los fondos perdidos. Jorge Martínez se quedó sin los ahorros que había destinado a esa intervención.