La muerte de Chiche Gelblung provocó una enorme cantidad de mensajes de despedida dentro del mundo del espectáculo y el periodismo. El histórico periodista falleció el miércoles 9 de septiembre, a los 82 años, y rápidamente comenzaron los homenajes para recordar su extensa trayectoria y su particular manera de ejercer la profesión.
Sin embargo, Jorge Rial decidió correrse de los habituales elogios y planteó una mirada mucho más crítica sobre los últimos años de vida de Chiche Gelblung. En medio de las repercusiones por su fallecimiento, cuestionó especialmente la idea de presentar como algo admirable que el periodista haya continuado trabajando hasta poco antes de su muerte.
“Reivindico a Chiche con todo: lo bueno y lo malo pero no romanticemos. Acá todos dicen 'se murió laburando'. Esa no es una buena muerte”, expresó Jorge Rial, dejando en claro que su intención no era desconocer la importancia de la figura de Chiche, sino poner en discusión el relato que comenzó a instalarse después de su fallecimiento.
El periodista fue todavía más contundente al explicar por qué, según su mirada, Gelblung continuó trabajando pese a sus problemas de salud. “¿Saben por qué se murió trabajando? Porque necesitaba la guita. Tenía que salir de la clínica e ir corriendo al estudio porque vivía al día”, aseguró Rial durante su intervención.
A partir de esa situación, Jorge Rial también puso sobre la mesa una discusión vinculada con la edad y las exigencias laborales. “A los 80 años, él tendría que estar en su casa disfrutando de sus nietos. A veces escucho a colegas decir: ´Tenés 3 laburos, hay que pelarse, no te quejés'. No muchachos, a cierta edad, tenés todo el derecho del mundo a descansar, a estar con tu familia, a recoger los frutos de lo que trabajaste”.
La reflexión de Rial apuntó así contra una idea que, según consideró, suele instalarse en los medios: que continuar trabajando pese al cansancio, la edad o los problemas físicos representa necesariamente una muestra de pasión y compromiso. Para él, el caso de Chiche Gelblung debería abrir una discusión diferente.
Además, el periodista recordó haber visto personalmente el deterioro físico que atravesaba su colega en los últimos tiempos. “Lo he visto entrar en silla de ruedas, contando que tal vez tenían que cortarle las piernas. ¿Les parece? Se romantiza que él estaba hecho y lo hacía por una necesidad interna pero no”, sostuvo.
Las palabras de Jorge Rial generaron repercusión porque, mientras gran parte del ambiente eligió despedir a Chiche Gelblung destacando su vocación y su incansable vínculo con el periodismo, él decidió poner el acento en otra cuestión: las circunstancias que llevaron a una persona de 82 años a continuar trabajando y la necesidad de no convertir esa situación en un ejemplo a seguir.