José María Listorti volvió sobre una etapa clave de su carrera y dejó al descubierto una regla interna que marcó a los humoristas que trabajaban con Marcelo Tinelli. Aunque habló desde el cariño y el recuerdo, el conductor reconoció que aquella dinámica también les cerró puertas fuera del programa.
La charla se dio durante su visita al ciclo de Pachu Peña en Pop Radio, donde repasó cómo era formar parte del universo de Videomatch. En ese contexto, José María Listorti explicó que la exposición de los humoristas estaba muy controlada y que el objetivo era que el público los asociara únicamente con el programa de Marcelo Tinelli.
“Nosotros estábamos bajo el sol de Tinelli. Nunca podíamos ir a los programas, yo a lo de Susana Giménez no fui nunca y trabajando en Telefe. No hacíamos notas, yo recién comencé en Videomatch en el ’93 y recién fui a lo de Mirtha Legrand en 2002”, contó, al recordar una limitación que se mantuvo durante varios años.
El tema se puso más incómodo cuando Pachu Peña le preguntó si esa regla también alcanzaba a las publicidades. Lejos de esquivar la consulta, el humorista respondió con una frase breve, entre la risa y el fastidio: “No me hagas acordar”. Con eso dejó entrever que esa prohibición también pudo haber significado oportunidades económicas perdidas.
Al ver que sus declaraciones empezaron a circular con fuerza, José María Listorti buscó ordenar el sentido de lo que había dicho. “Si Marcelo ve el recorte, le va a caer mal, pero él quería que la gente nos viera únicamente en el programa. Trabajar con él tenía diez mil cosas a favor y una sola en contra, que es esto que comento”, aclaró, para evitar que el recuerdo quedara leído como un reproche absoluto.
La respuesta de Marcelo Tinelli no tardó en llegar y fue en un tono muy distinto al del conflicto que algunos intentaban instalar. “Jamás nada de lo que dice José María Listorti puede caerme mal. Lo amo a Josema y también a Pachu”, escribió en X, marcando que no había enojo por las palabras de sus excompañeros.
El conductor también eligió reforzar el vínculo afectivo que mantiene con ellos desde aquella época. “No hay escándalo. Hay mucho amor y agradecimiento de mi parte hacia ellos. Todos en esta familia los queremos y nos hacen reír mucho siempre”, agregó. Así, lo que parecía una vieja cuenta pendiente terminó convertido en una escena de memoria compartida, con una regla incómoda, pero sin ruptura.