Las ganas de Mirtha Legrand de retomar sus actividades ya forman parte de las conversaciones con los médicos que la atienden en el Sanatorio Mater Dei. Así lo contó Juana Viale, quien explicó que su abuela se recupera favorablemente, aunque los profesionales prefieren que permanezca bajo observación. La revelación llegó durante la apertura de La Noche de Mirtha, por eltrece.
Al ocupar nuevamente la cabecera de la mesa, la conductora explicó su presencia con un mensaje tranquilizador: “Estoy yo, porque mi abuelita sigue en la clínica, reponiéndose de mil maravillas”. Sus palabras permitieron conocer cómo atraviesa la Chiqui estos días de internación y por qué, pese a las señales de mejoría, todavía continúa alejada del estudio de televisión.
El deseo de salir quedó reflejado en una descripción que combinó cariño y humor. “Hay que retenerla a la señora, porque ustedes saben cómo es. Es la señora eventera, ya estaría en todos lados”, expresó Juana Viale. Con esa referencia a su habitual vida social, mostró la impaciencia de Mirtha Legrand por recuperar una agenda que los cuidados médicos mantienen en pausa.
Sobre la respuesta de los profesionales, la nieta reprodujo el pedido de que espere antes de irse: “Entonces, los médicos le dice: ‘No, mira, Chiquita, quedate un ratito más’. Así que ahí está, en la clínica. Le mandamos un beso enorme, que nos está viendo. Despreocúpense que está bárbara la abuela ”. El saludo también reveló que seguía la emisión desde su habitación.
Qué informó el sanatorio sobre Mirtha Legrand
La evolución descripta al aire coincide con lo comunicado por la institución: “La Señora Mirtha Legrand continúa evolucionando favorablemente de su cuadro respiratorio con una participación activa de su kinesiólogo. Está muy atenta a sus actividades personales, recibiendo visita de amigos y familiares”. El informe destacó tanto el acompañamiento profesional como el contacto que mantiene con su entorno durante la recuperación.
A través de su intervención, Juana Viale acercó al público el costado cotidiano de esa espera. Además de recibir visitas y estar pendiente de sus asuntos, su abuela conserva el interés por el programa que lleva su nombre. La continuidad de la internación, según explicó, responde a la decisión de los médicos de observarla un tiempo más mientras avanza su mejoría.
Por ahora, el deseo de volver deberá acompañar los tiempos que establezca el equipo tratante. La familia transmite tranquilidad y el ciclo sigue adelante con el reemplazo de su nieta, pero todavía queda pendiente la autorización para abandonar la clínica. Mientras tanto, la Chiqui participa de otra manera de su mesa habitual: como espectadora, atenta a lo que sucede frente a las cámaras.