La torta de su casamiento quedó en el centro de un reclamo que Lali Espósito decidió hacer público. En sus historias de Instagram, la cantante cuestionó las prioridades de algunos medios y llevó la conversación hacia un episodio de violencia que, según señaló, no recibía la misma atención.
La boda con Pedro Rosemblat, celebrada el sábado 31 de octubre en San Telmo, había generado interés por las fotos de los recién casados y la llegada de los invitados. En medio de esa repercusión, la artista puso el acento en los comentarios sobre la torta y en la indignación que, a su entender, despertaron.
El hecho al que aludió ocurrió en la zona del parque de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires. Las imágenes difundidas en redes muestran a un grupo de jóvenes hostigando a mujeres trans en la calle. Uno persigue a una de ellas por una avenida y la empuja y agrede con un cono vial naranja.
A ese registro se refirió Lali Espósito cuando comparó la cobertura del festejo con la de las agresiones: “Veo a algunos medios convencionales de información más indignados con el tamaño de una torta de casamiento que con que 50 pibes salgan a la calle a CAZAR travestis. Personas trans que están trabajando en la calle..... Total normalidad y silencio”. Su publicación no identificó a medios específicos.
En el video de Palermo también se observa a otros jóvenes, a pie y en bicicleta, que rodean la escena, gritan provocaciones y alientan la persecución. Según trascendió, la filmación habría sido realizada por alguien del propio grupo. El material fue publicado con una leyenda despectiva hacia las víctimas y emojis de risa, reforzando el tono de burla.
La difusión provocó el repudio de usuarios y organizaciones de la comunidad LGBTQ+, que alertaron sobre las agresiones nocturnas en la vía pública. Según se informó, las autoridades y los organismos de protección de derechos evalúan recurrir a ese material y a cámaras del Centro de Monitoreo Urbano para rastrear vehículos e identificar a los responsables.
Con su intervención, Lali Espósito propuso mirar más allá de la celebración y prestar atención a las víctimas del ataque. El contraste que planteó dejó una pregunta sobre la cobertura periodística: qué situaciones provocan indignación y cuáles, desde su mirada, quedan relegadas al silencio.