El casamiento de Lizy Tagliani se convirtió en un obstáculo para su improvisado coqueteo con Luck Ra en MasterChef Celebrity. Wanda Nara escuchó que la humorista se presentaba como soltera y le recordó que había asistido a su boda, pero la corrección le dio pie a una nueva ocurrencia.
La conductora cuestionó esa supuesta disponibilidad sentimental con un argumento personal: “Vos no estás soltera. Vos estás casada, si fuimos todos a tu casamiento”. Al apelar al recuerdo de la fiesta, Wanda puso a Lizy ante una contradicción difícil de eludir. La actriz, sin embargo, encontró una manera de seguir jugando con la posibilidad de acercarse al cantante.
En la conversación, Lizy Tagliani llegó a postular al cordobés como candidato para una nueva etapa amorosa: “Podría ser una opción. Luck Ra está obsesionado conmigo”. Luck Ra respondió: “No estoy apurado en conocer al amor”. La afirmación sobre la obsesión fue parte de la broma con la que ella sostuvo el coqueteo frente a las cámaras.
El intercambio ocurrió durante la noche de beneficios, mientras los participantes trabajaban con ingredientes seleccionados por el jurado. La prueba tenía una condición exigente: disponían de apenas 25 minutos para utilizar electricidad y gas. En medio de esas restricciones, la charla entre Wanda y los concursantes abrió espacio para hablar de sus vidas sentimentales.
Antes de las insinuaciones, Lizy Tagliani había manifestado su entusiasmo por compartir la jornada con Luck Ra. Cuando Wanda le preguntó el motivo, contestó: “Porque siento que estamos al mismo nivel”. La conversación pasó entonces al estado sentimental del músico. Él respondió: “Sí, claro. Soltero y solo”. La actriz aprovechó esa declaración para sumarse con un breve “Como yo”.
Frente al recordatorio del casamiento, la humorista improvisó, en tono de broma, una explicación todavía más exagerada: “Pero enviudé. No sé si lo conté, pero ya no está entre nosotros y yo tengo que rehacer mi vida”. La salida llevó a Wanda a preguntarle si pensaba rehacer su vida con el cantante. Así, Lizy convirtió la objeción de la conductora en otra oportunidad para continuar la escena.
El ida y vuelta funcionó como una improvisación compartida, con Nara señalando contradicciones y la actriz inventando respuestas cada vez más exageradas. En ese contexto debe leerse su supuesta viudez: fue parte del momento cómico, sin un anuncio sobre su matrimonio. La conductora se había apoyado, precisamente, en un recuerdo real: el casamiento al que había asistido.