Los reclamos económicos de Wanda Nara quedaron en el centro del festejo de Mauro Icardi tras su divorcio. El futbolista anunció en redes sociales que el Tribunal de Milán disolvió el matrimonio y acompañó la noticia con un repaso de las decisiones que, según aseguró, resultaron favorables para él.
Entre los puntos que eligió destacar apareció el dinero destinado a los gastos del proceso. “El Tribunal la condenó a reintegrarme dos tercios de las costas del juicio”, sostuvo sobre Wanda Nara. Ese fue uno de los resultados que utilizó para celebrar la resolución, en una publicación que también abordó los pedidos económicos que había recibido.
Sin embargo, el propio Mauro Icardi mencionó que todavía mantiene otro reclamo judicial: “La sentencia también hace referencia al otro proceso que continúa en Milán, donde solicito la nulidad de la transferencia de inmuebles de mi patrimonio y que sean restituidos. Hoy celebro esta sentencia y el comienzo de una nueva etapa. Hay motivos para brindar”. Su mensaje dejó así una diferencia entre el matrimonio que terminó y la disputa por propiedades que continúa.
Respecto del pedido de manutención, el delantero afirmó que los jueces lo habían rechazado y explicó cuál habría sido el fundamento: “Aquellos famosos 250 mil euros mensuales no se autorizaron. La Justicia consideró que cuenta con ingresos y patrimonio suficientes para sostenerse económicamente”. Se trata del monto que, de acuerdo con su versión, había solicitado su expareja.
Otro apartado estuvo dedicado a la pensión por divorcio. Según relató Icardi, el tribunal no consideró probado que Wanda Nara hubiera sacrificado su carrera durante el matrimonio. “Por el contrario, señaló que su notoriedad derivó del matrimonio conmigo y que su actividad profesional se expandió”, escribió. Con esa explicación, presentó la trayectoria profesional de su expareja como parte del argumento para rechazar esa pretensión.
El anuncio llegó cuatro años después del Wandagate, que había expuesto la crisis de la pareja. Al referirse a su decisión de llevar el trámite a Italia, Mauro Icardi sostuvo: “Esta resolución refleja el motivo por el que elegí tramitar mi divorcio en Italia: que las pretensiones económicas fueran evaluadas y resueltas por la Justicia”. Así vinculó la elección del país con el tratamiento de los pedidos económicos.
El tono del festejo quedó condensado en su frase más provocadora: “Hay motivos para brindar”. El cierre fue leído como una burla hacia Wanda Nara, mientras él hablaba del inicio de otra etapa. Pero la propia publicación dejó un asunto pendiente: recuperar los inmuebles que reclama en el proceso que sigue abierto en Milán.