La escena entre Maxi López y Wanda Nara había generado una mezcla de sorpresa, morbo y curiosidad en redes sociales. Después de que se viralizara un beso romántico entre ambos en una novela vertical, el exfutbolista decidió aclarar qué había pasado realmente detrás de ese momento.
El video llamó la atención porque mostraba a Maxi López y Wanda Nara en una situación impensada para muchos seguidores. La expareja, que durante años protagonizó conflictos públicos y fuertes cruces mediáticos, apareció en una secuencia de tono romántico que rápidamente empezó a circular en distintas plataformas.
La duda apareció casi al mismo tiempo que la repercusión. Muchos usuarios se preguntaron si Wanda Nara y Maxi López habían grabado el beso de manera real o si la producción había utilizado algún recurso tecnológico para construir la escena sin que hubiera contacto físico entre ellos.
El tema llegó al programa Lape Club Social, donde buscaron despejar el misterio. Allí contaron que, frente a las versiones cruzadas y a la cantidad de comentarios que había generado el video, uno de los periodistas decidió consultar directamente con el exjugador para saber cómo se había realizado la secuencia.
La respuesta no dejó demasiado lugar para interpretaciones. Lejos de sostener el misterio o alimentar la especulación, Maxi López fue directo y reveló: “El beso es Inteligencia Artificial”. Con esa frase, confirmó que la escena que tantos comentarios provocó no fue un beso real, sino una recreación hecha con tecnología.
El dato volvió a encender la conversación porque muchos habían leído el video como una nueva muestra de la buena relación que mantienen en la actualidad. Después de años de tensión, reclamos y diferencias, la expareja logró reconstruir un vínculo más amable por sus hijos y ahora también aceptó jugar con su propia historia en una ficción.
Así, el beso terminó funcionando de todos modos como un fenómeno viral. Aunque Maxi López aclaró que fue realizado con Inteligencia Artificial, la escena con Wanda Nara cumplió su objetivo: instalarse en redes, abrir debate y convertir una secuencia de ficción en uno de los temas más comentados del espectáculo.