Las imágenes del móvil de Mercedes Ninci cambiaron el tono de La mañana con Moria. La cronista había ido a entrevistar a Candela Arizaga, pero quedó en medio de un tumulto en el que sufrió empujones y tirones de pelo. Desde el estudio, Moria Casán cuestionó las agresiones y los obstáculos que encontró su equipo para hacer preguntas.
Mercedes Ninci tenía acordada la charla con Arizaga por su declaración en la causa que investiga a Facundo Moyano. Varios colegas buscaban la misma nota y el tumulto también alcanzó a Uriel, el camarógrafo que la acompañaba: fue insultado y golpeado por otro trabajador de prensa.
Al principio, Moria Casán bromeó sobre la dificultad para concretar la entrevista: “hicieron un piquete para que no hable conmigo. Esto es terrible, la prensa contra mí”. También atribuyó el desorden a la competencia por la nota: “Cada uno quiere tener la primicia y, obviamente, pasa así. Todos quieren tenerla”.
Mercedes Ninci explicó que había perdido el audio sin advertirlo: “quedé en el medio de la montonera y del scrum se me apagó el micrófono y yo ni me había dado cuenta”. Al verla entrevistar al abogado de Candela, Moria Casán protestó: “otra vez. Le cortan el micrófono y le tiran del pelo. No lo puedo creer. Es too much”.
Pampa Mónaco sumó otra observación: “Y aparte cada vez que Mecha estaba preguntando, una periodista le estaba diciendo que no, que basta, que deje de preguntar”. La conductora respondió indignada y defendió el derecho de su cronista a preguntar: “¿Y quién le dice que deje de preguntar? Qué atrevido, cómo le vas a decir a una periodista que deje de preguntar. ¿Quién sos, bebé? ¿Quién sos? ¿Quién sos? Qué atrevimiento. Qué debut intenso de Mecha después de ganarse el Martín Fierro”.
Moria reconoció que todos buscaban la entrevista, pero marcó su rechazo a las agresiones: “La noticia es esta chica y entiendo todo perfecto que están haciendo su trabajo los demás chicos. Ahora, ya que le corten el micrófono, me parece too much más allá de la desesperación de todos por primicia”. Después le preguntó directamente a Mercedes Ninci: “nada está bueno que tenga que ver con la violencia y pegarse, qué disparate. Dale, Mecha, ¿te tiraron el pelo, Mechita querida?”.
La cronista respondió con naturalidad y dijo que esos incidentes eran habituales en su trabajo: “Ah, pero bueno, hace 30 años que pasa lo mismo, no me hago ningún problema. Nosotras vamos para adelante, Moria. A veces en el scrum pasan estas cosas”.