Migue Granados abrió el programa desde un lugar que para él no tenía el peso de una simple escenografía. El conductor de OLGA transmitió Soñé que volaba desde los estudios de Pixar, en San Francisco, y convirtió el viaje en una escena cargada de memoria, fanatismo y emoción personal.
La llegada a ese espacio tuvo un anuncio previo que ya había marcado el clima del proyecto. Días atrás, el propio Migue Granados había contado al aire: “Soñé Que Volaba va a salir en vivo desde los estudios Pixar en San Francisco. OLGA presenta ‘Toy Story: el viaje’”.
En ese mismo momento, el conductor dejó ver que el deseo no terminaba en la visita. Entre risas, pero con una ilusión muy concreta, confesó: “Mi sueño es hacer una voz para la peli, voy a ver si me hacen una prueba para la voz de un personajito”. A su lado, Lucas Fridman le devolvió una frase que lo tocó de cerca: “Si hay una persona que se merece eso, es Miguel. Con todo lo que nos estuviste hablando de Toy Story toda la vida, si hay alguien que se merece eso sos vos, Migue”.
Ya desde Pixar, la emoción apareció cuando Migue Granados volvió al origen de ese fanatismo. “Año 1995, Rosario, se estrena Toy Story 1 y me vuelvo absolutamente loco. Mi viejo me llevó a verla al cine a Buenos Aires y me volví loco, como muchísimos chicos del universo”, recordó, conmovido por estar en el lugar donde nació ese universo.
Esa historia, según contó, no quedó como una pasión de la infancia. “Más grande me hice tatuajes de la película. Pasaba el tiempo y seguía el fanatismo, lo llevé conmigo a todos lados”, explicó, dejando claro que Toy Story atravesó distintas etapas de su vida y terminó formando parte de su identidad pública.
La posibilidad de concretar la transmisión empezó a tomar forma tiempo atrás. “El año pasado se nos acercó la gente de Disney, porque saben que nos gusta hacer cosas y soñar en grande”, reveló el conductor, antes de compartir una reflexión que acompañó el momento: “A veces, cuando uno sueña en grande decreta que se pueda cumplir. Tiene tanta energía y fuerza de atracción soñar en grande… se cumple un sueño y a seguir ahí”.
El instante más fuerte llegó cuando el conductor unió aquella salida al cine con su presente familiar. “Ahora, 31 años después, porque ya tengo 40 años, y con una hija que tiene la edad que tenía yo cuando vi la 1 de Toy Story, voy a decir algo muy fuerte para mí: bienvenidos, buen día. Hoy desde los estudios de Pixar”.
La transmisión no tardó en multiplicarse en redes, donde sus seguidores celebraron verlo cumplir un deseo que venía contando desde hacía años. En ese cruce entre infancia, trabajo y familia, Migue Granados transformó una emisión especial en una especie de revancha íntima frente a la cámara.