Mirtha Legrand volvió sobre una de esas peleas históricas del espectáculo argentino que jamás terminaron de cerrarse. Esta vez, la conductora decidió contar en su mesa cómo empezó su distanciamiento con Andrea del Boca y dejó en claro que, para ella, el episodio sigue teniendo una herida abierta. No habló de un malentendido menor ni de una diferencia pasajera, sino de un quiebre que, según relató, nunca logró recomponerse.
Todo se remontó a una pregunta hecha al aire, en un contexto que Mirtha Legrand recordó con precisión. “Todavía siguen instalando que yo le pregunté si estaba embarazada”, lanzó, molesta con la persistencia de esa versión. Después explicó por qué hizo ese comentario y de dónde había salido la información que manejaba en ese momento. “Yo la noche anterior escuché radio y la escuché a Laura Ubfal que comentó que estaba embarazada. Y justo al día siguiente venía Andrea. Lo primero que le pregunté, me parecía natural”.
Según contó la propia Mirtha Legrand, esa consulta tuvo un efecto inmediato y marcó el comienzo del conflicto. “Se enojó mucho, le cayó muy mal”, dijo, al resumir la reacción de Andrea del Boca frente a esa situación. En su relato no hubo matices ni intento de suavizar lo ocurrido: la actriz se sintió incómoda, la conductora tomó nota del malestar y, desde ahí, el vínculo quedó lastimado de una forma que nunca encontró reparación.
Con el paso del tiempo, esa distancia no solo se mantuvo, sino que se volvió total. La Chiqui aseguró que después de aquel episodio la relación se cortó por completo y no volvió a encontrar ningún punto de acercamiento. “Nunca más volvió a la mesa, nunca más me saludó”, afirmó, como una síntesis brutal de una enemistad que atravesó años, programas y encuentros fallidos.
Lo más llamativo es que, incluso en una circunstancia cargada de dolor, la tensión siguió intacta. La conductora recordó que volvió a cruzarse con Andrea del Boca en un velorio, en un contexto donde cualquier vieja diferencia podía quedar en suspenso por respeto al momento. “Me la encontré en un velorio, en un cementerio, cuando murió la hija de Yankelevich”, relató, al traer de vuelta una escena que evidentemente le quedó grabada.
Pero tampoco ahí hubo tregua. Mirtha Legrand aseguró que intentó saludarla y que la respuesta fue fría hasta el extremo. “Yo la saludé y ella me negó el saludo. Me cayó muy mal”, remató. En esa frase apareció algo más que un recuerdo incómodo: apareció la confirmación de que el enojo de Andrea , según su mirada, no fue circunstancial ni quedó encerrado en el episodio televisivo que dio origen a todo.
Así, una anécdota que empezó con una pregunta en cámara terminó convertida en una pelea eterna dentro del mundo del espectáculo. La Chiqui no la presentó como una disputa difusa ni como un rumor de pasillo, sino como una historia concreta, con escenas y consecuencias que todavía hoy le pesan. Y en ese repaso, volvió a quedar claro que entre ella y Andrea del Boca no hubo reconciliación, ni pausa, ni olvido.