La distancia generacional no impidió que una historia actual llevara a Mirtha Legrand hasta sus propios comienzos. Mientras la situación patrimonial de Tini Stoessel genera versiones y cruces, la conductora recordó cómo se administraba el dinero que ganaba cuando todavía era menor. Su experiencia, sin embargo, habría sido muy diferente.
El tema quedó instalado durante La Noche de Mirtha, cuando los invitados analizaron el papel que suelen asumir las familias de los artistas que comienzan a trabajar desde chicos. El caso de Tini Stoessel funcionó como punto de partida para discutir qué ocurre cuando los padres intervienen simultáneamente en la carrera, las decisiones profesionales y la economía de sus hijos.
Frente a ese debate, Pampito quiso conocer cómo había atravesado La Chiqui sus primeros años dentro del espectáculo. Al recordar aquella etapa, respondió: “Sí, sí. Era muy grato todo, muy familiero entonces me sentí muy a gusto”. De esa manera, marcó que la presencia de su entorno no representó para ella una experiencia conflictiva.
Durante su adolescencia, la madre de Mirtha Legrand era quien se ocupaba de acompañarla y administrar los asuntos vinculados con su carrera. La conductora explicó que ese esquema estaba sostenido por la confianza familiar y aseguró que nunca tuvo inconvenientes con el destino de sus ingresos ni con las decisiones tomadas en su nombre.
La conversación dio otro giro cuando Alejandro Lerner le preguntó si alguna vez había sufrido problemas económicos en aquellos comienzos. Mirtha Legrand negó haber atravesado una situación semejante, pero agregó un dato que sorprendió a toda la mesa: “No, pero en mi primera película gané mil pesos”. La cifra correspondía a una época en la que recién comenzaba a construir su trayectoria.
El recuerdo tomó una dimensión particular porque apareció mientras siguen circulando versiones sobre la relación profesional y patrimonial de Tini Stoessel con su familia. La artista inició su carrera siendo muy joven y durante años tuvo a sus padres involucrados en diferentes áreas, una dinámica que ahora volvió a quedar bajo observación pública.
Sin emitir una acusación ni profundizar sobre la interna de los Stoessel, Mirtha Legrand eligió responder desde su propia historia. El contraste entre ambas experiencias mostró que la participación familiar puede adquirir sentidos muy distintos con el paso del tiempo y dejó una revelación inesperada: incluso una de las mayores figuras argentinas comenzó su carrera con las cuentas bajo el cuidado de su madre.