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Oktubre cumple 40 años: así se gestó el disco que cambió la historia de Los Redondos

Oktubre nació con Los Redondos aún en el circuito independiente y el Indio Solari explorando un universo de imágenes.

 

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Martes, 27 de octubre de 2026 a las 13:41
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Antes de llegar a miles de remeras y banderas, la imagen de Oktubre empezó en conversaciones entre el Indio Solari y Rocambole. A 40 años del disco, aquellas charlas permiten volver al momento en que Los Redondos todavía se movían en el circuito independiente. Las canciones y la portada estaban dando forma a una identidad que empezaba a distinguirlos.

Publicado en octubre de 1986, el segundo álbum de Los Redondos reunió nueve canciones. En ese repertorio convivieron Preso en mi ciudad, Música para pastillas, Motor Psico, Semen-Up y Divina TV Führer. También estaba Ji ji ji, que con el tiempo se volvería un himno del rock argentino y encontraría otra dimensión en el pogo multitudinario de los recitales.

La grabación de Oktubre y la búsqueda de Los Redondos

Las sesiones de Oktubre tuvieron lugar en Panda, el estudio de la calle Segurola, en Buenos Aires. El trabajo contó con Osvel Costa en el sonido, Tito Fargo en segunda guitarra, Daniel Melero en teclados y Claudio Cornelio en percusión. Esa combinación acompañó una búsqueda musical que apostaba por la experimentación.

El Indio Solari escribió un mundo habitado por personajes marginales, paranoia e imágenes inquietantes. Sus letras recorrieron la amenaza nuclear, la manipulación mediática, las drogas y el desencanto social. Eran preocupaciones de los años ochenta, entre las heridas que había dejado la dictadura y las tensiones de la Guerra Fría, que el disco incorporó a su propio lenguaje.

Para entonces, Los Redondos todavía trabajaban en el circuito independiente y reunían a poco más de mil personas por show. Con Gulp! ya editado, el Indio Solari y Skay Beilinson avanzaban hacia una propuesta más concentrada en las canciones. El formato venía de aquellos cruces entre música, teatro y los monólogos de Enrique Symns.

La búsqueda sonora también dejó desacuerdos. Willy Crook cuestionó después la cantidad de reverberación utilizada en Oktubre, un efecto asociado a esa sensación de distancia y encierro que atraviesa la grabación. El sonido resultante reunió guitarras filosas, referencias al postpunk y al rock clásico, con una experimentación que terminó siendo parte del carácter del álbum.

Cómo nació la portada de Oktubre

En la tapa, Rocambole, el artista Ricardo Cohen, convirtió las multitudes y las banderas de aquellas charlas en una imagen de rojos, negros y grises, ligada a la iconografía soviética y a la Revolución Rusa de 1917. La contratapa sumó la Catedral de La Plata en llamas. Esa identidad terminaría viajando en remeras y banderas: el dibujo nacido para acompañar nueve canciones se volvió una forma de reconocerse entre seguidores.

 

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