Pablo Echarri abrió una puerta poco habitual sobre su pasado sentimental y volvió a hablar de Natalia Oreiro, una de las relaciones más importantes de su juventud. Aunque desde hace décadas construyó una vida junto a Nancy Dupláa, el actor recordó con cariño aquel romance que nació cuando ambos empezaban a buscar su lugar en la televisión.
La charla tuvo un tono íntimo, porque no se trató solo de repasar una pareja famosa de los años noventa. Al mirar hacia atrás, Pablo Echarri puso el foco en lo que significó Natalia Oreiro en un momento de crecimiento personal y profesional. “Fue importante en mi vida, fue una relación... bueno, como decía, yo no he usufructuado esta fama de manera desmedida. Digo, conozco a compañeros que han salido con más mujeres, de hecho. Y yo he tenido relaciones largas”, contó.
Ese vínculo se extendió durante varios años y quedó atravesado por una etapa de esfuerzo compartido. Antes de la fama masiva, todavía había rutinas simples, viajes en colectivo y una vida cotidiana muy distinta a la que después les traería la popularidad. En ese recuerdo aparece una imagen concreta, casi de otra época.
“Con ella tuve una relación larga, fueron cerca de seis años. Y en un momento yo me tomaba el bondi de Avellaneda los primeros tiempos y me volvía, me volvía a Avellaneda a dormir y ella me acompañaba al colectivo. Ella vivía en una pensión, había llegado recién de Uruguay y vivía en una pensión. Fueron muchos años donde nos empezó a ir bien a los dos”, relató el actor.
El inicio de la historia también tuvo un marco ligado al trabajo. Pablo Echarri recordó que conoció a Natalia Oreiro cuando ella todavía daba sus primeros pasos en la actuación. “Ella empezó de extra en Inconquistable corazón. Ahí la conocí, en la oficina de mi representante, Hugo Fredes. Y ahí tuvimos una relación de seis años y fue alguien importante y caminamos juntos esos primeros seis años”, explicó.
Con el tiempo, la exposición creció para los dos. Las oportunidades laborales empezaron a multiplicarse y esa pareja joven quedó acompañada por una fama que avanzaba rápido. “Inclusive de seis años de mucho crecimiento de fama. Y bueno, éramos muy jóvenes”, reconoció, al describir una etapa intensa, marcada por la transformación de sus carreras.
Lejos de cualquier tensión, el actor eligió definir aquella historia desde el respeto. “Fue una relación linda, sincera. Terminamos bien, no nos frecuentamos, pero terminamos bien”, aseguró. La frase dejó en claro que no hay una relación cotidiana en el presente, pero tampoco una distancia incómoda ni un mal recuerdo.
Sobre la posibilidad de cruzarse con Natalia Oreiro, Pablo Echarri también fue claro: “Sí, claro, la saludo si la veo. Nos cruzamos siempre, nos hemos visto en algún premio, en Teleinde, coincidido en algún momento, pero ya hace unos años. No nos hemos cruzado mucho, pero ¿por qué no? No, al contrario”. Así, aquella historia quedó en el lugar de los afectos importantes, sin nostalgia forzada, pero con una huella que todavía reconoce.