Pampita Ardohain no esperó a que dejara de llover para avanzar hacia la Basílica de Luján. Este sábado se sumó a la Peregrinación Juvenil junto a amigas, entre calles con sectores anegados y grupos de fieles protegidos del agua. Antes de partir, había compartido una reflexión sobre lo que se descubre al caminar y aquello que vale la pena dejar atrás.
En las imágenes que publicó durante el recorrido, la conductora apareció con un piloto y una capucha para resguardarse de la lluvia. A su alrededor avanzaban otros peregrinos con ponchos de distintos colores, mientras la imagen de la Virgen iba cubierta con plástico. El agua acumulada sobre algunas calles hacía más difícil cada tramo del camino hacia Luján.
Antes de enfrentar ese trayecto, Pampita se había fotografiado con dos amigas frente a una imagen de la Virgen en una parroquia. “Luján allá vamos”, escribió al compartir la postal. También publicó una reflexión titulada “Peregrinar”, que puso el foco en los sentimientos y las certezas que acompañan a quienes emprenden un camino como ese.
El texto que eligió hablaba de un viaje que también ocurre hacia adentro: “Misterio de ponerse en camino hacia lo que está lejos. Y en cada paso, descubrirse más adentro, conectando con lo verdadero que habita en el corazón. Renovada invitación a soltar lo que es carga sin sentido, sobre todo las supuestas seguridades que aseguran poco y nada. ¿El amor? En cada nuevo paso que se decide dar”.
La jornada también exigió prepararse para varias horas a pie. La modelo mostró que se había colocado apósitos para evitar ampollas y, después, sus historias pasaron de la previa en la parroquia a las escenas compartidas con la multitud. En una de ellas, los peregrinos seguían avanzando pese al agua que se había acumulado en la calle.
No era la primera vez que Pampita Ardohain elegía participar de la peregrinación, aunque el año pasado no pudo hacerlo por compromisos laborales. Esta vez retomó la tradición acompañada por amigas y dejó ver distintos momentos de la jornada, incluido uno en el que levantó los brazos con un piloto amarillo, en un gesto de ánimo durante la caminata.
Sus publicaciones registraron una peregrinación todavía en marcha. El mensaje que había compartido antes de salir quedó acompañado por las imágenes de un esfuerzo colectivo: los pies protegidos, la Virgen resguardada de la lluvia y los caminantes que continuaban juntos hacia la Basílica.