La escena promete ser tan atípica como convocante: la Plaza de Mayo será sede de un show de música electrónica gratuito que rendirá tributo al Papa Francisco. Detrás de la propuesta está Guilherme Peixoto, un sacerdote portugués que logró fusionar la fe con el mundo de las consolas y los ritmos electrónicos.
Conocido como el “Cura DJ”, Guilherme Peixoto construyó una identidad singular que despierta curiosidad y adhesión. Su llegada a la Argentina no solo apunta a lo musical, sino también a transmitir un mensaje espiritual en sintonía con la figura de Jorge Bergoglio, a quien busca homenajear desde una mirada distinta.
Nacido en Guimarães, Portugal, Guilherme Peixoto fue ordenado sacerdote en 1999. Durante años, su vida estuvo ligada a la estructura tradicional de la Iglesia, incluso desempeñándose como capellán militar con rango de teniente coronel. Sin embargo, su inquietud lo llevó a explorar nuevas formas de acercarse a los jóvenes.
Fue en 2006 cuando decidió probar con la música electrónica como herramienta pastoral. Lo que comenzó como una estrategia para convocar fieles terminó transformándose en una marca personal. Así nació el Cura DJ, un proyecto que mezcla beats con fragmentos de discursos religiosos y momentos de oración.
Lejos de ser una propuesta superficial, Guilherme Peixoto busca generar una experiencia integral. En sus sets conviven la pista de baile con mensajes de fe, algo que para algunos resulta disruptivo, pero para otros es una forma innovadora de vivir la espiritualidad en contextos no tradicionales.
La pandemia fue clave en su crecimiento. Durante ese período, el sacerdote lanzó sesiones online que rápidamente se viralizaron, ampliando su alcance a nivel global. Su capacidad de adaptación lo posicionó como una figura distinta dentro del ámbito religioso.
El gran salto llegó en 2023, cuando participó en un evento multitudinario en Lisboa, en la previa de una misa del Papa Francisco. Allí, frente a más de un millón de jóvenes, su imagen como DJ recorrió el mundo y consolidó su perfil internacional.
Sobre su misión, el propio Guilherme Peixoto explicó: “Procuro que los jóvenes... no dejen de ser cristianos, estén donde estén”. Y agregó: “Soy el mismo sacerdote en la parroquia... y en un club o en un festival”. Una filosofía que ahora aterriza en Buenos Aires.