La primera visita de Sofía Gonet a un boliche swinger terminó mucho antes de lo imaginado y con una fuerte discusión con su pareja de aquel momento. La influencer reconoció que los celos la desbordaron al ver al joven con otra mujer: “Me dio celos la situación y dije, ‘no, ¿sabés qué? Yo de acá me voy’. Hice un escándalo. Le corté el chorro a todos. Me fui a los gritos. El pibe me fue a buscar y me fui a mi casa”.
La confesión surgió durante su participación en PH Podemos Hablar, a partir de una consigna sobre los pedidos más insólitos recibidos en la intimidad. La Reini explicó que la propuesta había partido de un exnovio: “Tuve un novio que le gustaba... tenía sus fetiches con ver a su pareja con otra gente. Entonces se le ocurrió la fantástica idea de llevarme un boliche swinger para ver qué pasaba”.
La curiosidad terminó imponiéndose sobre las dudas iniciales y aceptó acompañarlo para descubrir cómo funcionaba ese ambiente. Todo era nuevo para ella y cada sector del establecimiento aumentaba su sorpresa: “Era la primera vez que yo iba a un lugar así. Cada piso que subías se iba poniendo más interesante la cosa. (...) Yo fui para ver qué onda, cómo era la movida. Era un mundo que yo desconocía”.
El punto de quiebre apareció mientras se encontraba besándose con su novio. Sofía Gonet observó que él comenzó a tener contacto físico con otra de las mujeres presentes y entendió que la dinámica era más abierta de lo que esperaba: “Estábamos chapando y él como que toqueteó a una chica que había al lado. (...) Me parece que es tipo todos contra todos”.
Aquella situación cambió por completo su disposición a continuar con la experiencia. Lo que había empezado como una salida motivada por la curiosidad terminó despertando una reacción que tampoco intentó disimular. En vez de quedarse en un espacio donde ya no se sentía cómoda, decidió retirarse, aun cuando su pareja intentó alcanzarla después del escándalo.
A la distancia, la influencer consideró que la noche también le permitió obtener una conclusión sobre sus propios deseos. Sin arrepentirse de haber conocido ese universo, sostuvo: “Uno así conoce sus límites. Lo que le gusta, lo que no, para lo que está dispuesto y lo que no”. De esa manera, transformó una experiencia incómoda en una forma de reconocer hasta dónde quería llegar.
El relato de Sofía Gonet expuso una situación íntima que comenzó por el fetiche de su expareja y terminó revelándole cuáles eran sus propios límites. Aunque aceptó ingresar al lugar y observar su dinámica, la reacción que tuvo ante el contacto con otra mujer le confirmó que aquella propuesta no era compatible con lo que deseaba para su relación.