La experiencia de vivir sola en otro país tuvo para Sofía Solá un episodio que la sacudió por completo. La hija de Maru Botana, instalada en Barcelona por una oportunidad laboral vinculada al modelaje, contó que fue atropellada por una moto mientras circulaba en bicicleta y que el susto la golpeó más allá de las heridas físicas.
El accidente ocurrió mientras se trasladaba en una bicicleta de alquiler por la ciudad. Según relató, una moto llegó a tocarla, alcanzó a desestabilizarla y terminó cayéndose. Aunque la situación no derivó en lesiones graves, sí le dejó raspones, dolores en las piernas y una sensación de angustia difícil de manejar estando lejos de su entorno.
La policía llegó rápido al lugar y Sofía Solá no necesitó asistencia médica de urgencia. Después del impacto, fue por sus propios medios a una farmacia para comprar elementos de curación y atenderse las heridas. Esa escena, más que el golpe en sí, terminó exponiendo el costado más solitario de su estadía en España.
En sus redes, la joven contó que lo primero que sintió fue la necesidad de hablar con alguien cercano. “Le quería contar a alguien lo que había pasado y no podés. Y en el fondo nadie sabe lo que le pasa al otro”, expresó, al describir ese momento en el que siguió caminando con el cuerpo dolorido y la cabeza todavía tomada por el susto.
La hija de Maru Botana también reconoció que el accidente le hizo sentir por primera vez el peso real de la distancia familiar. “Creo que fue la primera vez en todo este viaje que sentí un nivel de susto, soledad y de necesito a mi madre”, confesó, conmovida por una situación que la encontró vulnerable en plena calle.
Esa mezcla de miedo y desamparo fue lo que más la marcó. “Fue un momento de miedo, un sentimiento que no había sentido desde que dejé la Argentina”, admitió Sofía Solá, quien venía compartiendo con sus seguidores distintas etapas de su nueva vida en Barcelona, entre expectativas, nervios y aprendizajes personales.
Pese al impacto inicial, la joven llevó tranquilidad sobre su estado de salud y dejó claro que no sufrió consecuencias graves. “Estoy bien, sigo de pie”, aseguró. El accidente, sin embargo, dejó al descubierto una parte menos luminosa de su aventura lejos de casa: esa en la que una caída inesperada puede hacer sentir, de golpe, toda la distancia.