Tamara Pettinato llegó a El Nueve con un cansancio que sus seguidores todavía no podían explicar. Horas antes había compartido una foto desde una clínica, recostada y con un suero en el brazo, sin contar por qué estaba allí. La imagen generó inquietud hasta que ella misma habló de lo ocurrido.
Junto a la postal, la conductora escribió “La propofest antes de ir a trabajar”. El comentario anticipaba que pensaba retomar su rutina ese mismo día, pero no aclaraba qué procedimiento le habían realizado. La respuesta llegó cuando ya se encontraba en los camarines del canal.
Desde allí, Tamara Pettinato explicó por qué se había hecho el estudio: “Lo que me hice fue una endoscopía. Te duermen y te mandan la camarita hasta acá -señalándose la panza- porque tengo todo el tiempo mucha, mucha acidez. Quiero ver qué tengo”. La acidez frecuente, según contó, era la molestia que quería investigar.
La endoscopía fue ambulatoria y, de acuerdo con su relato, el resultado dio normal. Pettinato salió de la clínica y se dirigió al canal para grabar Decime algo lindo, aunque todavía se sentía cansada después de la sedación. La explicación permitió entender qué había detrás de la foto que había publicado sin mayores detalles.
Trabajar inmediatamente después no resultó tan sencillo como esperaba. Tamara Pettinato tenía prevista una entrevista de una hora y describió cómo se sentía al llegar al camarín: “Mi amigo el anestesista me dijo que podía trabajar después porque iba a quedar divina... acá estoy. Tengo que grabar y entrevistar a una invitada por una hora, pero no puedo más”. Su plan de continuar la jornada chocó con el agotamiento que todavía sentía.
Sobre la acidez, no comunicó un diagnóstico adicional tras recibir el resultado del estudio. Sí contó que el médico le sugirió terapia, lo que motivó una respuesta irónica: “Me recomendó terapia, hace 25 años que hago”. Con ese comentario, le puso humor a una explicación que había comenzado con una imagen preocupante.
La foto de Tamara Pettinato mostró solo una parte de la jornada: el momento en la clínica. Su explicación desde El Nueve despejó la inquietud por aquella imagen, pero dejó ver algo que la postal no mostraba: el cansancio con el que llegó a trabajar después del estudio.