Las palabras que eligió no nombraron a su familia, pero resultaron difíciles de separar del momento que atraviesa. Tini Stoessel reapareció públicamente mientras crecen las versiones sobre la auditoría vinculada con su patrimonio. Sin responder acusaciones ni describir la interna, habló de cambios, heridas y decisiones personales.
La cantante hizo una pausa en sus ensayos para conversar con una periodista de Cosmopolitan de El Salvador, país donde se presentará próximamente. La entrevista permitió conocer cómo vive esta etapa, aunque no incluyó una explicación directa sobre el supuesto distanciamiento con Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera.
Al referirse a los procesos emocionales que marcaron sus últimos años, la artista dejó una reflexión que cobró otro significado por el contexto: “La vida se trata de eso, abriendo y cerrando heridas. Todos estamos pasando esos procesos”. Su respuesta evitó nombres propios, pero mostró que continúa revisando experiencias personales.
El paso del tiempo también modificó la manera en que Tini Stoessel se posiciona frente a su carrera y a las decisiones que la rodean. “Uno va creciendo, yo me fui encontrando, al igual que la gente lo hizo con la música y sus vidas. Tengo casi 30 años, me siento más segura arriba del escenario, con mis canciones, a la hora de declarar, de ser y encontrarme en mi espacio y tener las cosas más claras”.
Esa transformación tuvo una expresión artística concreta en su trabajo más íntimo. “Creo que eso viene de la mano con la edad y crecer. Un punto de inflexión en mi carrera fue mi último álbum Un mechón de pelo. Pude abrirme desde un lado extremadamente personal. Me dio mucho miedo sacarla porque nunca había sido tan honesta”, reconoció.
En ese disco, la intérprete se animó a exponer dolores que hasta entonces había mantenido lejos del público y abordó aspectos sensibles de su historia. Por eso, sus declaraciones actuales fueron leídas como una continuidad de aquel proceso: encontrar una voz propia después de haber crecido con su familia involucrada de manera permanente en su recorrido profesional.
Mientras sus padres cuestionaron el tratamiento mediático de la polémica, Tini Stoessel eligió hablar de sí misma sin ingresar abiertamente en la disputa. No confirmó ni desmintió las versiones sobre la auditoría, pero dejó una señal sobre su presente: cerca de los 30 años, siente que tiene más claridad para ocupar su espacio y decidir cómo contar su historia.